Tabla de contenidos
- 1. Paymentology invierte en México para crecer
- 2. Inversión de Paymentology en México
- 3. Estrategia de expansión en Latinoamérica
- 3.1 Mercados prioritarios: México, Colombia y Centroamérica
- 3.2 Adaptación a las particularidades locales
- 4. Oportunidades en el sector financiero mexicano
- 4.1 Cajas de ahorro y cooperativas
- 4.2 Digitalización de intermediarios financieros
- 5. Crecimiento del mercado de pagos en 2026
- 6. Resultados de Paymentology en 2025
- 6.1 Crecimiento en nuevas ventas
- 6.2 Incremento en volúmenes de transacciones
- 7. Desafíos en el ecosistema financiero
- 7.1 Preferencia por el efectivo
Paymentology invierte en México para crecer
- Paymentology anunció en mayo de 2026 una inversión de 175 millones de dólares para fortalecer su capacidad operativa y ampliar su presencia, incluyendo México, según El Economista.
- La empresa coloca a México como mercado prioritario para su siguiente etapa de expansión en Latinoamérica, de acuerdo con El Economista.
- La industria global de pagos podría alcanzar 49 billones de dólares en 2026, según la propia compañía citada por El Economista.
- Paymentology reportó en 2025 un alza anual de 117% en nuevas ventas y 65% en volúmenes de transacciones procesadas, según El Economista.
Inversión de Paymentology en México
El movimiento no es menor: la compañía —especializada en emisión y procesamiento de pagos— está apostando por un país donde conviven, al mismo tiempo, una adopción acelerada de servicios digitales y una base amplia de usuarios y comercios que todavía operan con efectivo.
En el ecosistema, Paymentology opera como issuer-processor (procesador emisor) y, de acuerdo con Fintech Global, ofrece infraestructura para emitir y administrar tarjetas físicas y virtuales para bancos y fintech en más de 60 países.
La lectura de Paymentology es que México concentra oportunidades de crecimiento para instituciones financieras tradicionales, fintech y organizaciones de ahorro popular, según El Economista. En otras palabras, no se trata únicamente de “más tarjetas” o “más pagos”, sino de infraestructura y capacidades para que distintos tipos de jugadores puedan lanzar, operar y escalar productos financieros.
La inversión llega, además, en un momento que la empresa describe como expansivo para la industria global de pagos. Paymentology señaló que el valor de esa industria podría alcanzar 49 billones de dólares en 2026, según El Economista (cifra presentada por la propia compañía). En ese contexto, reforzar operación y presencia local apunta a capturar demanda que ya no se limita al procesamiento transaccional, sino que se extiende a crédito, finanzas embebidas y soluciones transfronterizas.
Para el mercado mexicano, el anuncio es relevante por el tipo de capacidades que suelen acompañar este tipo de inversiones: más soporte operativo, mayor cercanía comercial y, sobre todo, más velocidad para que bancos, fintech y entidades de ahorro popular puedan competir con mejores experiencias de usuario y mejores controles de riesgo. Esa “velocidad de adaptación” es, precisamente, una de las ideas que Paymentology ha subrayado para la región, según declaraciones de su directivo Pedro Blanco Pinto recogidas por El Economista.
Estrategia de expansión en Latinoamérica
A cinco años de iniciar operaciones en Latinoamérica, Paymentology identificó a México como uno de los mercados prioritarios para su siguiente etapa de expansión regional, según El Economista. La estrategia, sin embargo, no se limita a un solo país: también contempla crecimiento en Colombia y Centroamérica, en un entorno donde la demanda de servicios financieros digitales ha evolucionado más allá de los pagos, de acuerdo con El Economista.
Ese matiz es clave para entender el momento del sector. Paymentology observa que el mercado está pidiendo productos que integren crédito, finanzas embebidas y soluciones transfronterizas, según El Economista. Para comercios y pymes, esto suele traducirse en experiencias de cobro más integradas (por ejemplo, pagos con tarjeta o wallet combinados con crédito al consumo o capital de trabajo) y en operaciones que cruzan fronteras con menos fricción.
Pedro Blanco Pinto, director de Desarrollo de Negocios para Latinoamérica y el Caribe de Paymentology, planteó que el crecimiento en la región exige respetar las particularidades de cada mercado, según El Economista. El reto, desde su perspectiva, es operar en varios países al mismo tiempo sin perder la capacidad de adaptarse a lo local. Esa tensión —estandarizar para escalar, personalizar para competir— define buena parte de la estrategia de cualquier proveedor de infraestructura de pagos en la región.
En México, esa adaptación suele implicar entender la mezcla de métodos de pago, la diversidad de segmentos (desde neobancos hasta cooperativas), y la necesidad de experiencias simples para usuarios finales. En Colombia y Centroamérica, el enfoque puede variar por estructura bancaria, hábitos de pago y madurez regulatoria. Paymentology, según El Economista, está posicionando su expansión sobre esa premisa: crecer sin “aplanar” las diferencias.
Mercados prioritarios: México, Colombia y Centroamérica
Paymentology señaló que, además de México, su estrategia contempla crecimiento en Colombia y Centroamérica. La elección sugiere una apuesta por mercados donde la digitalización financiera avanza, pero todavía hay espacio para ampliar cobertura y sofisticación de productos.
En México, la compañía ve oportunidades para instituciones financieras tradicionales, fintech y organizaciones de ahorro popular, de acuerdo con El Economista. En Colombia y Centroamérica, el crecimiento se inserta en la misma tendencia regional: la demanda de servicios digitales ya no se agota en “pagar”, sino que incorpora crédito, finanzas embebidas y soluciones transfronterizas, según El Economista.
Desde la óptica de un procesador emisor, priorizar estos mercados también implica construir capacidades para operar con múltiples actores: bancos con legados tecnológicos, fintech con ciclos de producto rápidos y entidades de ahorro popular con necesidades específicas de alcance y costos. La promesa —operar en varios países sin perder adaptación local— es, en la práctica, una exigencia de arquitectura operativa y de producto, como lo planteó Pedro Blanco Pinto en declaraciones a El Economista.
Adaptación a las particularidades locales
“El crecimiento que vemos ahora en Latinoamérica exige respetar las particularidades de cada mercado.”
Pedro Blanco Pinto, director de Desarrollo de Negocios para Latinoamérica y el Caribe de Paymentology, citado por El Economista.
Esa adaptación local suele expresarse en decisiones concretas: qué productos se priorizan (débito, prepago, crédito), cómo se diseña la experiencia de alta (onboarding), qué controles de riesgo se aplican y cómo se integran capacidades de análisis de datos e Inteligencia Artificial para tomar decisiones, un punto que el propio Blanco destacó, según El Economista.
La adaptación también tiene una dimensión regulatoria. Blanco sostuvo que las organizaciones deben anticiparse tanto a exigencias de usuarios como a normativas vigentes, y remarcó que la innovación tecnológica avanza a un ritmo superior al del marco regulatorio, según El Economista. Para cualquier empresa que opere infraestructura de pagos, esto implica invertir en cumplimiento, monitoreo y capacidad de reacción.
En esa línea, Paymentology informó que en 2026 publicó un “Quick Start Guide” para lanzar programas de tarjetas en México, desarrollado con Flagship Advisory Partners, con un enfoque de ruta paso a paso y clarificación de roles y requisitos.
Oportunidades en el sector financiero mexicano
Paymentology considera que México concentra oportunidades de crecimiento para instituciones financieras tradicionales, fintech y organizaciones de ahorro popular, según El Economista. En el terreno, esto se traduce en una carrera por ampliar cobertura y por mejorar la experiencia del usuario final: abrir una cuenta, obtener un medio de pago, usarlo en comercio físico y digital, y acceder a productos complementarios como crédito.
Un punto específico que Paymentology subraya es el potencial de las cajas de ahorro y cooperativas. Pedro Blanco afirmó que se trata de instituciones que buscan ampliar su alcance a través de herramientas digitales, según El Economista. En México, donde coexisten grandes bancos con entidades de base comunitaria, digitalizar a estos intermediarios puede ser una palanca de inclusión y de competencia.
La compañía también vincula estas oportunidades con una evolución de la demanda: los servicios financieros digitales están incorporando productos de crédito, finanzas embebidas y soluciones transfronterizas, según El Economista. Para comercios y pymes, esa evolución puede significar más opciones de aceptación de pagos y más alternativas para financiar inventario o ventas, siempre que la infraestructura y el riesgo estén bien gestionados.
En paralelo, Paymentology observa que los desafíos ya no se limitan a ampliar la oferta de productos, sino a mejorar educación financiera, fortalecer gestión de riesgo y simplificar la experiencia de los usuarios, según El Economista. Es decir: el crecimiento no depende solo de “más tecnología”, sino de cómo se usa para reducir fricción y aumentar confianza.
Cajas de ahorro y cooperativas
De acuerdo con Pedro Blanco, uno de los segmentos con mayor potencial en México es el de las cajas de ahorro y cooperativas, instituciones que buscan ampliar su alcance a través de herramientas digitales, según El Economista. El directivo fue explícito al describir el tamaño de la oportunidad:
“Hay una oportunidad muy grande, no solo en México sino en varios países de la región. Todo el tema de las cajas, las cooperativas y demás creo que han sido desatendidas muchísimo tiempo.”
Pedro Blanco Pinto, citado por El Economista.
La tesis de Paymentology es que la digitalización de estos intermediarios financieros puede abrir nuevas opciones de acceso a servicios financieros para segmentos de la población con menor acceso a productos bancarios, según El Economista. En términos prácticos, esto puede incluir desde emitir tarjetas (físicas o digitales) hasta habilitar pagos en comercios y, eventualmente, conectar a usuarios con productos de crédito o ahorro más competitivos.
Para el ecosistema de pagos, incorporar a cajas y cooperativas también puede ampliar la base de aceptación y uso: más usuarios con instrumentos digitales tienden a generar más transacciones en comercios formales e informales. Pero el salto requiere resolver fricciones típicas: onboarding, educación financiera, soporte operativo y controles antifraude, temas que Paymentology coloca en el centro de los desafíos actuales, según El Economista.
Digitalización de intermediarios financieros
Paymentology considera que la digitalización de intermediarios financieros —incluidas cajas y cooperativas— puede abrir nuevas opciones de acceso a servicios financieros para segmentos con menor acceso a productos bancarios, según El Economista. La oportunidad no es solo tecnológica; es de modelo operativo: cómo llevar servicios a donde hoy no llegan con la misma facilidad.
En esa ruta, la empresa también identifica que la demanda de servicios financieros digitales ha evolucionado más allá de los pagos para incorporar crédito, finanzas embebidas y soluciones transfronterizas, según El Economista. Para intermediarios que históricamente han operado con procesos más manuales, digitalizar significa poder integrarse a esa nueva oferta: pagos más ágiles, productos más flexibles y experiencias más consistentes.
La digitalización, sin embargo, eleva el estándar de gestión de riesgo. Paymentology subraya que los desafíos incluyen fortalecer la gestión de riesgo y simplificar la experiencia de los usuarios, según El Economista. En la práctica, esto exige capacidades de monitoreo transaccional, prevención de fraude y herramientas de análisis de datos, justo en la línea de lo que Blanco describió como “entender la transacción antes de que suceda”, según El Economista.
Crecimiento del mercado de pagos en 2026
Paymentology afirmó que la industria global de pagos, en valor, podría alcanzar los 49 billones de dólares en 2026, según El Economista. Esa cifra funciona como telón de fondo para entender por qué empresas de infraestructura están invirtiendo para ganar escala y presencia regional: el mercado crece y, al mismo tiempo, se vuelve más sofisticado.
En Latinoamérica, Paymentology observa que la demanda de servicios financieros digitales ha evolucionado más allá de los pagos para incorporar productos de crédito, finanzas embebidas y soluciones transfronterizas, de acuerdo con El Economista. Para el mercado de pagos, esto implica que el “checkout” ya no es un punto aislado: se conecta con decisiones de riesgo, ofertas de financiamiento y experiencias omnicanal.
En México, esa evolución se cruza con la necesidad de atender segmentos diversos: desde fintech que compiten por experiencia móvil hasta entidades de ahorro popular que buscan ampliar alcance. Paymentology coloca a México como mercado prioritario para su expansión regional, según El Economista, precisamente porque ahí convergen estos frentes: crecimiento potencial, diversidad de jugadores y necesidad de modernización.
El crecimiento del mercado también presiona a los participantes a adoptar nuevas herramientas. Blanco señaló que uno de los factores que impulsa la demanda de nuevas soluciones es la adopción de análisis de datos e Inteligencia Artificial para la toma de decisiones, según El Economista. En pagos, esa adopción suele enfocarse en dos objetivos: reducir fraude y aumentar conversión (aprobar más transacciones legítimas con menos fricción).
Finalmente, el crecimiento trae un reto estructural: la regulación no avanza al mismo ritmo que la innovación. Blanco lo resumió así: “En ningún país del mundo la regulación va más rápido que la innovación”, según El Economista. Para el mercado de pagos en 2026, esto significa que la ventaja competitiva no es solo tecnológica, sino también de cumplimiento y capacidad de adaptación.
Resultados de Paymentology en 2025
Paymentology reportó un crecimiento anual de 117% en nuevas ventas durante 2025 y un incremento de 65% en los volúmenes de transacciones procesadas, según El Economista (métricas reportadas por la compañía). En un sector donde el volumen y la escala importan —por costos, resiliencia y capacidad de inversión—, esos indicadores sugieren un año de expansión acelerada.
Los resultados también se alinean con el contexto que la empresa describe: una industria global de pagos en expansión y una demanda regional que se mueve hacia productos más complejos que el pago básico, según El Economista. Si el mercado pide crédito embebido, soluciones transfronterizas y experiencias más fluidas, el proveedor de procesamiento y emisión que crece suele ser el que logra integrarse con más jugadores y soportar más casos de uso.
En México, el desempeño de 2025 ayuda a explicar por qué la compañía decide reforzar capacidad operativa con una inversión anunciada en 2026, según El Economista. Crecer en ventas y transacciones suele implicar más requerimientos de soporte, cumplimiento, monitoreo y operación 24/7, especialmente cuando se atienden instituciones financieras con distintos niveles de madurez tecnológica.
A la vez, el crecimiento no elimina los desafíos. Paymentology reconoce que, conforme el ecosistema incorpora nuevas tecnologías y modelos de crédito, los retos incluyen mejorar educación financiera, fortalecer gestión de riesgo y simplificar la experiencia de los usuarios, según El Economista. Es decir: crecer exige invertir en “lo invisible” (riesgo, cumplimiento, operación) tanto como en producto.
Crecimiento en nuevas ventas
Paymentology reportó un crecimiento anual de 117% en nuevas ventas durante 2025, según El Economista. En términos de negocio, ese dato apunta a una expansión de su base comercial: más instituciones o programas que deciden trabajar con su infraestructura de emisión y procesamiento.
Ese crecimiento se entiende mejor con la tendencia que la empresa observa en la región: la demanda de servicios financieros digitales ha evolucionado más allá de los pagos para incorporar crédito, finanzas embebidas y soluciones transfronterizas, según El Economista. Cuando el mercado se mueve hacia productos más integrados, los proveedores que facilitan lanzamientos y escalamiento suelen capturar más ventas.
También influye la presión competitiva: bancos y fintech necesitan acortar tiempos de salida al mercado y ajustar productos con rapidez. Blanco insistió en que la velocidad de adaptación será determinante para instituciones financieras y empresas tecnológicas, según El Economista. En ese entorno, un crecimiento fuerte en ventas puede reflejar que los clientes están priorizando agilidad y capacidad de adaptación.
Incremento en volúmenes de transacciones
Además del crecimiento en ventas, Paymentology informó un incremento de 65% en los volúmenes de transacciones procesadas en 2025, según El Economista. Este indicador suele ser una señal de adopción real: no solo se firman acuerdos, sino que los usuarios finales están usando los productos en su vida diaria.
El aumento de volumen también suele elevar la exigencia en prevención de fraude y monitoreo. Blanco explicó que las empresas buscan “cada vez más sofisticación” y habló de la capacidad de “entender la transacción antes de que suceda”, según El Economista. En pagos, esa sofisticación se traduce en analítica y modelos que ayudan a decidir en milisegundos si una transacción es legítima, si debe requerir autenticación adicional o si conviene rechazarla.
En un mercado donde la experiencia del usuario es crítica, procesar más transacciones también implica reducir fricción: menos falsos rechazos, menos pasos innecesarios y más claridad para el cliente. Paymentology, según El Economista, enmarca estos retos dentro de la necesidad de simplificar la experiencia y fortalecer la gestión de riesgo conforme el ecosistema adopta nuevas tecnologías.
Desafíos en el ecosistema financiero
Paymentology advierte que, a medida que el ecosistema financiero regional incorpora nuevas tecnologías y modelos de crédito, los desafíos ya no se limitan a ampliar la oferta de productos, sino a mejorar la educación financiera, fortalecer la gestión de riesgo y simplificar la experiencia de los usuarios, según El Economista. Esta triada —educación, riesgo, experiencia— suele definir si la adopción digital se sostiene o se estanca.
El reto de educación financiera aparece cuando nuevos usuarios entran al sistema con productos más complejos: tarjetas, crédito, pagos digitales y soluciones transfronterizas. Sin comprensión de costos, seguridad y responsabilidades, la confianza se erosiona rápido. Paymentology coloca este punto como parte del nuevo paquete de desafíos, según El Economista.
El riesgo, por su parte, crece con el volumen y con la sofisticación del fraude. Por eso Blanco destacó la adopción de análisis de datos e Inteligencia Artificial para la toma de decisiones, según El Economista. La promesa es anticipar problemas: detectar patrones, prevenir fraude y ajustar reglas sin castigar a usuarios legítimos.
Finalmente, la experiencia del usuario se vuelve un diferenciador. Si el onboarding es lento o confuso, o si pagar es complicado, el usuario vuelve al efectivo o a alternativas más simples. Paymentology insiste en simplificar la experiencia como parte del reto, según El Economista. Y todo esto ocurre bajo una realidad que Blanco resumió con una frase: la regulación no corre más rápido que la innovación, según El Economista.
Preferencia por el efectivo
La preferencia por el efectivo suele ser el “piso” contra el que chocan muchas estrategias de digitalización. En el caso de Paymentology, el énfasis en digitalizar intermediarios y ampliar acceso a servicios financieros para segmentos con menor acceso bancario, según El Economista, implica enfrentarse a hábitos arraigados y a barreras prácticas: confianza, costos percibidos y facilidad de uso.
Aunque Paymentology no cuantificó el peso del efectivo en México en las declaraciones recogidas por El Economista, sí planteó que el reto ya no es solo ofrecer productos, sino simplificar la experiencia del usuario y mejorar educación financiera. En la práctica, ambos puntos son centrales para mover usuarios del efectivo a instrumentos digitales: si el alta es sencilla y el uso es claro, la adopción mejora.
Además, la digitalización de cajas de ahorro y cooperativas —segmento que Blanco considera desatendido— puede ser una vía para acercar servicios digitales a comunidades donde el efectivo domina, según El Economista. Estas instituciones suelen tener capilaridad local y relaciones de confianza; al sumar herramientas digitales, pueden convertirse en puente hacia pagos electrónicos y productos formales.
Interoperabilidad y ciberseguridad
Blanco señaló que la adopción de análisis de datos e Inteligencia Artificial está impulsando la demanda de nuevas soluciones, según El Economista. En pagos, esa adopción suele estar estrechamente ligada a ciberseguridad: más transacciones digitales implican más superficie de ataque y más intentos de fraude.
El directivo habló de “la capacidad de entender la transacción antes de que suceda”, según El Economista. Esa idea se asocia con modelos predictivos y analítica en tiempo real para identificar señales de riesgo antes de autorizar un pago. En un ecosistema donde la experiencia debe ser fluida, la seguridad no puede depender solo de fricción (más pasos), sino de inteligencia (mejor decisión).
En cuanto a interoperabilidad, el desafío aparece cuando las empresas quieren operar en varios países al mismo tiempo sin perder adaptación local, como dijo Blanco, según El Economista. Operar multi-país exige compatibilidad operativa, consistencia de controles y capacidad de integrarse con distintos participantes del sistema. Y, como el propio Blanco advirtió, la agilidad debe anticiparse a exigencias de usuarios y normativas vigentes, en un entorno donde la innovación avanza más rápido que la regulación, según El Economista.
Tendencias y tecnologías emergentes
Paymentology identifica que uno de los factores que impulsa la demanda de nuevas soluciones en México es la adopción de herramientas de análisis de datos e Inteligencia Artificial para la toma de decisiones, según El Economista. En pagos, estas tecnologías suelen aplicarse en tres frentes: prevención de fraude, optimización de autorizaciones y personalización de ofertas.

Transformando digitalmente a PYMEs en Latinoamérica con soluciones de pagos digitales. Con más de 20 años de experiencia liderando proyectos en innovación financiera y tecnología. “Wanna Be” escritor de tecnología y tendencias de negocios.

