Tabla de contenidos
- 1. Aumento alarmante de fraudes bancarios en México
- 2. Metodología de análisis del fraude bancario en México
- 3. Crecimiento de reclamaciones por fraude en 2026
- 3.1 Incremento en el monto reclamado
- 3.2 Comparativa con el año anterior
- 4. Reclamaciones por robo de identidad: un aumento alarmante
- 4.1 Cifras de reclamaciones
- 4.2 Impacto económico del robo de identidad
- 5. Promedio de pérdidas por fraude en México
- 5.1 Estadísticas sobre pérdidas económicas
- 5.2 Casos extremos de fraude
- 6. Impacto del fraude en las utilidades bancarias
- 6.1 Porcentaje de utilidades afectadas
- 6.2 Comparación con ganancias totales
Aumento alarmante de fraudes bancarios en México
- En el primer semestre de 2026, usuarios de la banca reclamaron 11,213 millones de pesos por posibles fraudes, según el Buró de Entidades Financieras de la Condusef.
Nota de contexto sobre las cifras: en este texto, los montos se refieren a dinero reclamado por usuarios en reportes de posibles fraudes (no necesariamente pérdidas confirmadas), con base en el Buró de Entidades Financieras de Condusef y la información que los bancos reportan a la CNBV, como lo explica Expansión.
- El volumen fue de 2.52 millones de reclamaciones, un alza anual de 1.4%, de acuerdo con Condusef (con información reportada por bancos a la CNBV).
- El robo de identidad repuntó: 18,663 reclamaciones (+18.8%) y 691 mdp reclamados (+8.9%), según Condusef.
- La IA está acelerando la suplantación: en Incode, las sesiones de fraude asistidas por IA pasaron de 2% (1T 2023) a 32% (inicios de 2026).
Metodología de análisis del fraude bancario en México
Este artículo se basa en cifras oficiales del Buró de Entidades Financieras de la Condusef, que —según explicó Expansión— se alimenta de la información que los bancos entregan a la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV). En ese marco, “reclamaciones” se refiere a reportes de clientes por posibles fraudes y otros motivos, con montos asociados a lo reclamado por los usuarios.
Para dimensionar el impacto, se contrastan: (1) el número de reclamaciones por posible fraude y el monto reclamado en el primer semestre; (2) el comportamiento del robo de identidad como subcategoría; y (3) la relación entre montos reclamados y utilidades bancarias reportadas para el mismo periodo, como lo presenta Expansión.
En el apartado de modalidades, se incorporan hallazgos de ciberseguridad citados por Expansión a partir de ESET (por ejemplo, QRishing y el peso relativo de phishing/ingeniería social y malware). Para el componente tecnológico, se retoman métricas y estimaciones de Incode citadas por Expansión, incluyendo el abaratamiento de deepfakes y el tiempo de generación mencionado por su director general, Ricardo Amper.
Crecimiento de reclamaciones por fraude en 2026
El primer semestre de 2026 consolidó un repunte en el costo del fraude para los usuarios, aun cuando el crecimiento en el número de reclamaciones fue moderado.
En paralelo, el ecosistema financiero enfrentó una “alerta nacional” por nuevas modalidades de ingeniería social, mensajes fraudulentos, malware e instalación de aplicaciones falsas, de acuerdo con Expansión. El punto clave para comercios y pymes es que el fraude no solo se expresa como un incidente aislado: se vuelve un fenómeno de volumen, con tácticas que buscan capturar credenciales, tomar control de cuentas o inducir transferencias.
Incremento en el monto reclamado
La misma fuente reporta que esto implicó un aumento anual de 4.64%.
Ese diferencial —monto creciendo más que el volumen— sugiere un encarecimiento del fraude por caso o una mayor proporción de eventos de alto impacto. Expansión también reporta que, en promedio, las víctimas pierden 4,300 pesos, aunque existen casos detectados por Condusef donde la pérdida rebasa 50,000 pesos.
Comparativa con el año anterior
En número de reclamaciones por posible fraude, el primer semestre de 2026 registró 2.52 millones, un incremento de 1.4% frente a 2.48 millones del mismo periodo de 2025, según cifras de Condusef citadas por Expansión.
La lectura es doble: por un lado, el volumen crece; por el otro, el salto no es explosivo en conteo, pero sí relevante en dinero. Para negocios que cobran con links, transferencias o QR, esto refuerza la necesidad de controles operativos (validación de identidad, confirmaciones fuera de banda, límites y monitoreo), porque el fraude se está moviendo hacia tácticas que elevan el monto por evento.
Reclamaciones por robo de identidad: un aumento alarmante
Dentro del universo de reclamaciones por posible fraude, el robo de identidad destaca por su ritmo de crecimiento. De acuerdo con datos oficiales de Condusef citados por Expansión, esta categoría mostró uno de los mayores incrementos entre 2025 y 2026.
El robo de identidad no solo afecta a consumidores. También puede impactar a comercios cuando se usa para abrir cuentas, solicitar productos financieros, o para suplantar a representantes y autorizar movimientos. Además, Expansión reporta que el tema está entre las principales amenazas que preocupan a los mexicanos, según un estudio de TransUnion (dueña del Buró de Crédito) dado a conocer en esas fechas.
Cifras de reclamaciones
Las reclamaciones por posible robo de identidad subieron 18.8%, al pasar de 15,707 en el primer semestre de 2025 a 18,663 en el mismo periodo de 2026, según la Condusef (vía Expansión).
El crecimiento es significativo porque apunta a una presión creciente sobre procesos de verificación: desde altas digitales hasta recuperación de cuentas. En términos prácticos, cuando la identidad se vuelve el vector, el fraude puede escalar a “toma de cuenta” o a solicitudes de crédito y compras no reconocidas, elevando fricción y costos de atención.
Impacto económico del robo de identidad
El monto reclamado por robo de identidad alcanzó 691 millones de pesos en el primer semestre de 2026, frente a 634 millones un año antes, un incremento de 8.9%, de acuerdo con Condusef.
Aunque el aumento porcentual del monto es menor que el de casos, el nivel absoluto es relevante: implica cientos de millones en disputas y reclamaciones asociadas a suplantación. En el terreno operativo, esto suele traducirse en más contracargos, más aclaraciones y más presión sobre áreas de prevención de fraude y atención al cliente.
Promedio de pérdidas por fraude en México
Más allá de los totales agregados, el fraude se entiende mejor cuando se aterriza en el tamaño típico del golpe y en la cola de casos severos. Expansión, con base en datos de Condusef, ofrece dos referencias útiles: un promedio nacional y la existencia de eventos que superan con creces ese promedio.
Para pymes, estos rangos importan porque ayudan a calibrar límites de operación, umbrales de revisión manual y políticas de verificación. Un control diseñado solo para “microfraude” puede fallar ante eventos de decenas de miles de pesos; y un control pensado para casos extremos puede introducir fricción excesiva en ventas legítimas.
Estadísticas sobre pérdidas económicas
En promedio, las víctimas de fraude en México pierden 4,300 pesos, según datos de la Condusef citados por Expansión. Esta cifra funciona como referencia para dimensionar el impacto típico en usuarios.
En la práctica, un promedio así puede esconder una distribución desigual: muchos casos pequeños y algunos grandes. Por eso, para comercios que operan pagos digitales, conviene observar no solo el “ticket promedio” de fraude, sino también patrones de comportamiento: cambios de dispositivo, intentos repetidos, urgencia en el cliente, o solicitudes de modificación de datos sensibles.
Casos extremos de fraude
La Condusef ha detectado casos “mucho más graves” donde la pérdida económica rebasa los 50,000 pesos, de acuerdo con Expansión. Estos eventos extremos son los que suelen detonar crisis de confianza y costos operativos altos (aclaraciones, investigación, tiempos de resolución).
En entornos de cobro —por ejemplo, ventas a distancia o pagos con transferencia— los casos grandes pueden estar asociados a suplantación o ingeniería social. La lección es que el fraude no es lineal: un solo incidente puede borrar el margen de muchas ventas, especialmente en negocios con márgenes ajustados.
Impacto del fraude en las utilidades bancarias
El fraude no solo afecta a usuarios: también se refleja en la economía del sistema bancario cuando se observa el volumen de reclamaciones y su peso relativo frente a las ganancias. Expansión reporta una comparación directa entre montos reclamados por clientes y utilidades bancarias del primer semestre de 2026.
Este tipo de relación es relevante porque muestra que el fraude y las disputas no son “ruido” marginal. Cuando el monto reclamado equivale a una fracción de las utilidades, el incentivo para endurecer controles aumenta, y eso puede traducirse en más validaciones, más rechazos preventivos y más fricción para transacciones legítimas.
Porcentaje de utilidades afectadas
Los clientes reclamaron a los bancos un monto equivalente a 10.8% de las ganancias obtenidas en el primer semestre de 2026, que fueron de 149,120 millones de pesos, según Expansión.
En el mismo comparativo, Expansión vincula ese cálculo con los montos reclamados por clientes reportados en el periodo (incluyendo el componente de posibles fraudes).
Además, Expansión precisa que solo las reclamaciones por posible fraude representaron 7.5% de las utilidades bancarias. Para comercios, esto anticipa un entorno de mayor escrutinio: cuando el fraude pesa así en resultados, los bancos tienden a ajustar reglas, monitoreo y criterios de riesgo.
Comparación con ganancias totales
En términos absolutos, Expansión reporta utilidades bancarias por 149,120 millones de pesos en el primer semestre de 2026. En ese mismo periodo, el monto total reclamado por clientes (por todos los conceptos) fue de 16,066 millones de pesos, de acuerdo con Expansión.
Dentro de ese total, el componente de posibles fraudes fue de 11,213 millones, según el Buró de Entidades Financieras de la Condusef citado por Expansión. La comparación ilustra que el fraude concentra una porción sustantiva del dinero en disputa.
Uso de inteligencia artificial en fraudes bancarios
La sofisticación del fraude está creciendo, y la inteligencia artificial aparece como acelerador. Expansión documenta este cambio con métricas de Incode, empresa enfocada en verificación de identidad y prevención de fraude, y con declaraciones de su director general.
Para el ecosistema de pagos, el punto crítico es que la IA reduce costos y tiempos de producción de engaños convincentes (por ejemplo, deepfakes), lo que puede aumentar la tasa de éxito de ataques de suplantación y la escala de campañas de ingeniería social.
Crecimiento del uso de IA en fraudes
En la plataforma de Incode, las sesiones de fraude asistidas por IA pasaron de representar 2% en el primer trimestre de 2023 a 32% a principios de 2026, según cifras citadas por Expansión.
Ese salto sugiere que la IA dejó de ser una herramienta marginal para convertirse en un componente habitual del fraude. En términos operativos, esto puede implicar intentos más creíbles de verificación, mensajes mejor redactados y mayor personalización en ataques, elevando el riesgo de que usuarios y empleados caigan en engaños.
Tendencias futuras en el uso de tecnología
Incode estima que la proporción de sesiones de fraude asistidas por IA llegará a 65% al cierre de 2026, según Expansión. En paralelo, Expansión reporta que el costo de producir un deepfake convincente cayó en seis años de alrededor de 1,000 dólares a 1 dólar.
Además, Ricardo Amper, director general de Incode, afirmó que “bastan alrededor de 18 segundos para generar un deepfake capaz de vulnerar una identidad digital”, de acuerdo con Expansión. Si esa velocidad se vuelve común, la ventana de reacción se acorta: la prevención debe moverse hacia señales de comportamiento, controles por capas y verificación robusta.
Modalidades de fraude más comunes en 2026
El fraude de 2026 combina tácticas “clásicas” (phishing e ingeniería social) con vectores emergentes como el QRishing. Expansión cita datos de ESET para describir el peso de estas amenazas en México y su relevancia regional.
Para comercios, esto importa porque muchas interacciones de cobro ocurren en canales donde el usuario confía: mensajes, correos, documentos y flujos de pago con QR. Si el atacante logra interponerse en ese trayecto —o simularlo— puede capturar credenciales, redirigir pagos o inducir transferencias.
Phishing y su evolución
En México, el phishing y la ingeniería social representaron 20.53% de las amenazas detectadas, según ESET citada por Expansión. La misma fuente indica que programas maliciosos diseñados para descargar otros archivos concentraron 19.99%; en conjunto, ambas categorías sumaron alrededor de cuatro de cada 10 alertas procesadas en el país, de acuerdo con Expansión.
Expansión también reporta que los ciberdelincuentes aprovecharon mensajes y documentos que imitan notificaciones fiscales, comprobantes electrónicos y comunicaciones que aparentan provenir de DocuSign, WeTransfer y Telegram para conducir a víctimas a páginas fraudulentas. La constante es la suplantación de confianza: el atacante se disfraza de un flujo “normal” de trabajo.
Fraude con códigos QR
México concentró casi 70% de la actividad de QRishing registrada en América Latina durante el primer semestre de 2026, según ESET citada por Expansión. Esta modalidad usa códigos QR para dirigir a usuarios a sitios maliciosos que buscan robar información personal, credenciales bancarias o datos de acceso
El riesgo es especialmente sensible para comercios que adoptan QR para cobrar: el QR es fácil de copiar, reemplazar o insertar en materiales físicos/digitales. En paralelo, Expansión reporta que ESET identificó troyanos bancarios como Grandoreiro, Casbaneiro y Mispadu, orientados a interactuar con sistemas de transferencias interbancarias y plataformas de banca en línea empresarial usadas en México.
Reacciones del sector bancario ante el aumento del fraude
El aumento de reclamaciones ocurre en un contexto de alertas y ajustes. Expansión señala que el crecimiento del fraude coincide con una “alerta nacional” ante nuevas modalidades de ingeniería social, mensajes fraudulentos, malware e instalación de apps falsas.
En términos de respuesta, el sistema se mueve en dos carriles: (1) prevención y comunicación hacia usuarios; y (2) coordinación institucional para contener vectores (por ejemplo, canales de contacto fraudulentos) y mejorar la trazabilidad de incidentes.
Iniciativas de prevención
La “alerta nacional” descrita por Expansión se enfoca en modalidades que explotan el factor humano: ingeniería social, mensajes fraudulentos, malware y apps falsas. Este tipo de advertencias suele traducirse en campañas de comunicación y endurecimiento de procesos de autenticación y monitoreo.
Para pymes, el efecto colateral puede ser más fricción en operaciones legítimas (validaciones adicionales, bloqueos preventivos, tiempos de aclaración). En ese escenario, la prevención interna cobra valor: políticas claras para cambios de cuenta CLABE, doble confirmación de instrucciones de pago y capacitación básica para reconocer suplantaciones.
Colaboraciones con autoridades
Según Expansión, los datos oficiales de Condusef reflejan un circuito institucional de reporte y supervisión. Ese flujo es clave para identificar tendencias (como el repunte de robo de identidad) y dimensionar el problema por tipo de incidente.
Además, el hecho de que las cifras provengan del Buró de Entidades Financieras permite comparar periodos y observar cambios en volumen y monto. Para el ecosistema de pagos, esa trazabilidad es relevante: cuando el regulador y las entidades ven crecer una modalidad, suelen ajustar criterios de riesgo y controles, afectando la experiencia de cobro y la aprobación de transacciones.
Conclusiones sobre el fraude bancario en México 2026
Impacto económico y social del fraude
El primer semestre de 2026 dejó una señal clara: el fraude bancario no solo persiste, sino que se encarece. Los 11,213 millones de pesos reclamados por posibles fraudes, reportados por el Buró de Entidades Financieras de la Condusef y citados por Expansión, conviven con un aumento en casos y con un repunte marcado del robo de identidad.
En lo social, el fraude erosiona confianza y empuja a usuarios a operar con miedo o a evitar canales digitales. En lo económico, eleva costos de atención, disputas y prevención. Y en lo tecnológico, la caída del costo de deepfakes y el crecimiento del fraude asistido por IA —según Incode citado por Expansión— anticipan una presión sostenida sobre los mecanismos de verificación.
Estrategias para combatir el fraude bancario
Los datos sugieren que la defensa debe ser proporcional al cambio de tácticas. Si el QRishing concentra casi 70% de la actividad regional en México, según ESET citada por Expansión, entonces los comercios que cobran con QR necesitan controles: resguardo de materiales, verificación visual, y monitoreo de redirecciones o páginas de pago.
Si el phishing/ingeniería social y cierto malware suman cerca de cuatro de cada 10 alertas, según ESET (vía Expansión), entonces la estrategia no puede ser solo tecnológica: debe incluir procesos y capacitación. Y si el robo de identidad crece 18.8% en reclamaciones, según Condusef, la verificación de identidad y la gestión de cambios de datos se vuelven puntos críticos.
Importancia de la educación financiera
La educación financiera y digital es una capa defensiva directa contra ingeniería social. La “alerta nacional” mencionada por Expansión se centra precisamente en engaños que explotan hábitos cotidianos: mensajes, apps falsas y documentos que simulan comunicaciones legítimas.
Para pymes, educar no es solo “decirle al cliente que se cuide”: también es entrenar al equipo que cobra, factura y concilia. En un entorno donde, según Expansión, hay casos que superan 50,000 pesos de pérdida, una sola decisión apresurada puede ser costosa. La alfabetización digital —reconocer señales de suplantación, validar por un segundo canal y desconfiar de urgencias— se vuelve parte de la operación diaria.
Alcance editorial: este contenido sintetiza cifras y hallazgos citados por Expansión a partir de fuentes como Condusef (Buró de Entidades Financieras), CNBV, ESET e Incode, con foco en implicaciones prácticas para comercios y pymes.

Transformando digitalmente a PYMEs en Latinoamérica con soluciones de pagos digitales. Con más de 20 años de experiencia liderando proyectos en innovación financiera y tecnología. “Wanna Be” escritor de tecnología y tendencias de negocios.

