Claudia Sheinbaum y la Ley de Economía Digital 2026

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Alcance y fuentes: Este artículo resume lo reportado por Expansión sobre la iniciativa de Ley de Economía Digital para Pagos Digitales y Electrónicos y los datos citados ahí (incluida la exposición de motivos, cifras de Banco de México, referencias de la ABM y el Forex Cash Index 2025).

Sheinbaum impulsa ley para fomentar pagos digitales

  • El gobierno de Claudia Sheinbaum envió al Congreso una Ley de Economía Digital para Pagos Electrónicos, según Expansión.
  • La iniciativa busca ampliar el uso de tarjetas, transferencias, QR y herramientas como CoDi y DiMo, de acuerdo con Expansión.
  • Hacienda podría definir sectores donde los pagos digitales sean la única forma aceptada, según el artículo 13 citado por Expansión.
  • México registra 80% de transacciones diarias en efectivo, según la ABM y el Forex Cash Index 2025, citados por Expansión.

¿Qué propone la Ley de Economía Digital de Claudia Sheinbaum?

La iniciativa de Ley de Economía Digital para Pagos Electrónicos busca acelerar la adopción de pagos digitales en México y reducir el uso cotidiano del efectivo, de acuerdo con Expansión. El planteamiento parte de un diagnóstico: el país ya cuenta con infraestructura para pagos digitales, pero su uso sigue siendo limitado, según la exposición de motivos citada por Expansión.

En términos prácticos, la propuesta pretende ampliar la adopción de tarjetas, transferencias electrónicas, códigos QR y herramientas ya existentes dentro del sistema financiero mexicano, como CoDi y DiMo, según Expansión. CoDi permite pagos y cobros con QR desde apps bancarias, mientras que DiMo facilita transferencias usando el número telefónico del usuario, también según Expansión.

Además, la iniciativa incorpora la CURP Digital como “mecanismo de confianza” para la contratación digital de servicios financieros y contempla nuevas atribuciones para Banco de México y la CNBV relacionadas con la infraestructura de aceptación de pagos, de acuerdo con Expansión.

¿Cómo busca la ley disminuir el uso de efectivo en México?

El eje de la propuesta es mover pagos cotidianos —y también pagos al gobierno— hacia canales electrónicos. Según Expansión, la ley plantea que las autoridades de los tres órdenes de gobierno acepten medios de pago digitales para trámites y servicios, y que los proveedores de bienes y servicios cuenten con infraestructura para recibirlos.

El cambio más sensible es que Hacienda podría determinar “sectores estratégicos y actividades relevantes” donde los pagos digitales se conviertan en la única forma de pago aceptada, de acuerdo con Expansión. La iniciativa, sin embargo, no define desde ahora cuáles serían esos sectores.

El diseño deja la transición para después: Hacienda determinaría los sectores y las autoridades correspondientes establecerían condiciones y plazos, según el artículo 13 citado por Expansión. Los transitorios prevén un plazo de 15 días hábiles tras la aprobación para que autoridades sectoriales emitan reglas de operación, de acuerdo con Expansión.

¿Cuál es el estado actual del uso de efectivo en México?

México sigue siendo una economía intensiva en efectivo. El país es el sexto del mundo donde más se usan billetes y monedas, con 80% de las transacciones diarias realizadas con dinero físico, según la Asociación de Bancos de México (ABM) y el Forex Cash Index 2025, citados por Expansión.

En ese ranking, Etiopía encabeza con 95% de operaciones diarias en efectivo; le sigue Pakistán con 90%; Irak y Cuba comparten el tercer sitio con 85%; y Jamaica y México empatan con 80%, de acuerdo con Expansión. Debajo aparecen Colombia (70%), y Chile y Perú (60%), también según Expansión.

Aun así, hay señales de cambio en pagos pequeños. Según la exposición de motivos citada por Expansión, entre 2021 y 2024 el uso frecuente de efectivo para compras de hasta 500 pesos bajó de 90.1% a 85.2%, mientras transferencias electrónicas y apps móviles subieron de 1.6% a 4.4%.

¿Qué papel jugará la Secretaría de Hacienda en la implementación de la ley?

La SHCP aparece como el “árbitro” que definirá hasta dónde llega la restricción del efectivo. Según Expansión, la iniciativa abre la puerta a que Hacienda determine los sectores estratégicos y actividades relevantes donde los pagos digitales podrían ser la única forma aceptada.

Ese diseño concentra decisiones clave en la autoridad hacendaria: la iniciativa no lista sectores desde el inicio, sino que delega su determinación a Hacienda, de acuerdo con Expansión. Después, las autoridades sectoriales establecerían condiciones y plazos para la transición, también según Expansión.

El calendario regulatorio también pasa por esa coordinación. Los transitorios prevén que, una vez aprobada la iniciativa, las autoridades sectoriales emitan reglas de operación en un plazo de 15 días hábiles, según Expansión.

En paralelo, el debate técnico incluye alertas sobre cómo esa facultad podría interactuar con el marco antilavado. Un análisis de Asimetrics Abogados advierte —según Expansión— que el proyecto podría interferir materialmente con la ley antilavado al permitir prohibiciones por sector, “ignorando” umbrales tradicionales de materialidad y riesgo.

¿La ley eliminará el uso de efectivo en todas las transacciones?

No. La iniciativa no plantea una eliminación general del efectivo ni ordena que todos los pagos deban hacerse de forma digital, según Expansión. El alcance, tal como está descrito, sería selectivo: la posibilidad de limitar el efectivo quedaría concentrada en determinadas actividades que serían definidas posteriormente por la autoridad, de acuerdo con Expansión.

En otras palabras, el efectivo seguiría existiendo como medio de pago, pero podría dejar de aceptarse en sectores específicos si Hacienda así lo determina y si las autoridades sectoriales fijan condiciones y plazos, según el esquema descrito por Expansión.

Este matiz es central para comercios y consumidores: el cambio no sería uniforme en todo el país ni en toda la economía desde el día uno, sino que dependería de reglas posteriores. Por eso, parte de la discusión pública se ha movido hacia la “letra pequeña” de la implementación: qué sectores se eligen primero, con qué plazos y bajo qué condiciones operativas.

También influye la ausencia de un régimen sancionador directo señalado por despachos. White & Case y RMR Abogados sostienen —según Expansión— que la iniciativa carece de sanciones directas, por lo que la exigibilidad dependerá de regulación secundaria y coordinación con leyes fiscales existentes.

¿En qué sectores se impulsará el uso de pagos digitales sin efectivo?

Aunque la iniciativa no define desde ahora los sectores donde podría restringirse el efectivo, el gobierno ya ha mencionado dos frentes como primer “experimento”: gasolineras y casetas, según Expansión.

En la Convención Bancaria realizada en marzo en Cancún, la presidenta Claudia Sheinbaum anunció que se impulsaría el uso de pagos digitales sin efectivo en esos puntos de cobro, de acuerdo con Expansión. El tema no es menor: son transacciones frecuentes, de alto volumen y con una operación que depende de continuidad (flujo vehicular, tiempos de atención y conectividad).

El sector bancario ha dicho que se prepara para esa transición. “El compromiso de la banca que adquirimos es: nosotros vamos a estar listos en terminalizarlos…”, declaró el presidente de la ABM, Emilio Romano, a principios de agosto, según Expansión.

Aun con avances y acuerdos, persisten retos de infraestructura y cobertura que siguen trabajándose por parte de los bancos, de acuerdo con Expansión, lo que anticipa que la adopción “sin efectivo” dependerá tanto de reglas como de capacidad operativa en campo.

¿Qué cambios se esperan en la infraestructura de pagos digitales?

La iniciativa parte de que México ya tiene infraestructura de pagos digitales, pero busca empujar su uso real, según Expansión. En el centro de esa infraestructura están herramientas como CoDi (pagos/cobros con QR desde apps bancarias) y DiMo (transferencias con número telefónico), de acuerdo con Expansión.

En términos institucionales, la propuesta contempla nuevas atribuciones para Banco de México y la CNBV relacionadas con la infraestructura de aceptación de pagos, según Expansión. También incorpora la CURP Digital como mecanismo de confianza para contratar servicios financieros de forma digital, de acuerdo con Expansión.

El sector fintech ha respaldado el objetivo, pero ha puesto el foco en el “cómo”. FinTech México —asociación que agrupa a 200 empresas, según Expansión— alertó sobre los retos operativos y financieros de exigir adopción obligatoria de pagos mediante QR en la red existente de terminales punto de venta. También pidió que la medida se sujete a la neutralidad tecnológica y que se definan inversiones y adecuaciones necesarias, según Expansión.

¿Cómo se ha comportado el uso de pagos digitales en los últimos años?

Los datos citados en la exposición de motivos muestran un avance, aunque todavía pequeño frente al dominio del efectivo. Según Expansión, entre 2021 y 2024 el uso frecuente de efectivo en compras de hasta 500 pesos bajó de 90.1% a 85.2%. En el mismo periodo, las transferencias electrónicas y aplicaciones móviles subieron de 1.6% a 4.4%, de acuerdo con Expansión.

En el caso de CoDi, hay un indicador acumulado de uso. Según cifras de Banco de México citadas por Expansión, de octubre de 2019 a julio de 2026 se realizaron 21.5 millones de operaciones con CoDi. Para DiMo, no existen datos actualizados disponibles por parte del banco central, según Expansión.

Dato y periodo: la cifra de CoDi corresponde a operaciones registradas por Banco de México en el periodo señalado y es la referencia cuantitativa más reciente citada por Expansión en esta nota.

La propia narrativa oficial reconoce que el freno no es solo tecnológico. Según Expansión, la utilización de CoDi y DiMo se ha mantenido reducida, principalmente por la baja promoción que el sector financiero ha realizado sobre su uso.

En paralelo, el diagnóstico de FinTech México coincide en que el desafío ya no es la disponibilidad tecnológica, sino acelerar la adopción diaria por usuarios, comercios y gobiernos, según Expansión.

¿Qué desafíos enfrenta la implementación de la Ley de Economía Digital?

El primer desafío es operativo: pasar de “existencia” de infraestructura a “uso cotidiano” en comercios y trámites. Según Expansión, el gobierno plantea que el problema ya no está únicamente en contar con infraestructura, sino en lograr que más personas y negocios la utilicen.

El segundo es regulatorio: la iniciativa delega definiciones críticas a reglas posteriores. Hacienda determinaría sectores y las autoridades sectoriales emitirían reglas en un plazo de 15 días hábiles tras la aprobación, según Expansión. Esa velocidad puede chocar con realidades de implementación, especialmente si se exige aceptación digital en puntos con retos de cobertura.

El tercero es de riesgos financieros y de cumplimiento. Asimetrics Abogados advierte —según Expansión— que facultar a Hacienda para prohibir efectivo en sectores completos podría interferir con la ley antilavado y sus umbrales tradicionales. Además, el análisis citado por Expansión sostiene que la eliminación del papel moneda aumenta la trazabilidad estatal, pero no erradica el lavado: desplaza el riesgo hacia canales digitales de bancos y plataformas.

A esto se suma lo señalado por White & Case y RMR Abogados: la iniciativa carece de un régimen sancionador directo, por lo que la contención de riesgos y la exigibilidad dependerán de regulación secundaria y coordinación con leyes fiscales, según Expansión.

La Ley de Economía Digital y su Impacto en México

Objetivos de la Ley de Economía Digital

El objetivo explícito es reducir el uso de efectivo y acelerar pagos digitales, según Expansión. Para lograrlo, la iniciativa busca: (1) obligar a los tres órdenes de gobierno a aceptar pagos digitales en trámites y servicios; (2) empujar a proveedores de bienes y servicios a contar con infraestructura de aceptación; y (3) reactivar herramientas existentes como CoDi y DiMo, de acuerdo con Expansión.

También pretende reforzar la confianza en la contratación digital de servicios financieros mediante la CURP Digital, según Expansión, y ajustar atribuciones de Banco de México y la CNBV en materia de infraestructura de aceptación de pagos.

Desafíos en la Implementación de Pagos Digitales

El reto inmediato es convertir anuncios en capacidad instalada y uso real en puntos críticos como gasolineras y casetas, donde —según Expansión— aún prevalecen obstáculos de infraestructura y cobertura. La banca, a través de la ABM, ha dicho que estará lista para “terminalizarlos”, según la declaración de Emilio Romano citada por Expansión, pero el despliegue requiere coordinación y plazos realistas.

En el frente regulatorio, la incertidumbre sobre qué sectores serán definidos por Hacienda y bajo qué condiciones puede complicar la planeación de comercios y proveedores de pagos, especialmente si no hay sanciones directas en el texto inicial, como señalan White & Case y RMR Abogados según Expansión.

Beneficios Esperados de la Digitalización

El beneficio buscado es que más pagos cotidianos migren a canales electrónicos, reduciendo la dependencia del efectivo en una economía donde 80% de transacciones diarias aún se hacen con billetes y monedas.

Para comercios, el cambio puede significar más opciones de cobro (transferencias, QR, apps) y una experiencia de pago más ágil en sectores de alto flujo, como gasolineras y casetas, que el gobierno ha señalado como prioritarios, según Expansión. Para el ecosistema fintech, FinTech México considera un acierto elevar a rango de ley la aceptación de pagos digitales en trámites públicos, aunque pide neutralidad tecnológica y gradualidad para que la red de pagos crezca de forma plural y competitiva, de acuerdo con Expansión.