Identidad digital en 2026: desafíos y soluciones

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La identidad digital requiere verificación continua en 2026

  • El fraude digital se ha sofisticado con deepfakes, robo de dispositivos, ingeniería social e identidades sintéticas, según iupana.
  • Ejecutivos de banca y seguridad plantean pasar de controles puntuales a una evaluación continua del riesgo, de acuerdo con un webinar organizado por iupana.
  • La idea no es “autenticarse siempre”, sino en momentos clave del proceso, dijo Rodrigo Pérez (BCI Seguros) en ese evento.
  • La IA ayuda a procesar señales en tiempo real y a orquestar acciones según una puntuación de riesgo, explicó Ping Identity en el mismo foro.

¿Cómo ha evolucionado la sofisticación del fraude digital?

El fraude digital ya no depende solo de contraseñas robadas o de un phishing “clásico”. Según iupana, hoy se apoya en una combinación de deepfakes, robo de dispositivos, ingeniería social e identidades sintéticas, lo que eleva la probabilidad de que un atacante se haga pasar por un cliente legítimo.

En paralelo, el riesgo crece porque el modelo dominante durante años se concentró en una validación fuerte al abrir una cuenta o contratar un producto, de acuerdo con iupana. Ese enfoque pierde efectividad cuando un atacante puede apropiarse de un dispositivo y, además, usar inteligencia artificial para imitar rasgos biométricos.

La presión no es solo técnica: también es operativa. El fraude se mueve rápido, cambia de táctica y explota cualquier “hueco” entre el momento en que una persona se autentica y lo que ocurre después dentro de una sesión. Por eso, el debate en 2026 se desplaza hacia cómo sostener la confianza durante toda la interacción digital, no únicamente en el primer paso.

¿Por qué es crucial la verificación continua de la identidad en las instituciones financieras?

La razón central es que, como se discutió en el webinar “¿Y si verificar una vez ya no es suficiente?”, el fraude puede aparecer después de que el usuario ya fue autenticado.

El evento fue organizado por iupana y reunió a ejecutivos de Banco de Bogotá, BBVA Perú, BCI Seguros de Chile y Ping Identity, según el reporte del propio medio.

En este contexto, “verificación continua” se entiende como una autenticación contextual a lo largo de la sesión: no reemplaza el primer control, sino que añade comprobaciones adicionales cuando cambian las señales de riesgo (identidad, comportamiento o contexto), tal como se planteó en el webinar citado por iupana. En ese escenario, una institución puede estar “segura” en el login, pero vulnerable en el resto del flujo.

De acuerdo con iupana, el planteamiento es trasladar la seguridad de un control puntual a una evaluación continua del riesgo. En la práctica, esto implica observar señales de identidad, comportamiento y contexto para decidir cuándo una interacción necesita una nueva prueba.

El objetivo es doble: elevar la protección cuando aparecen anomalías, sin convertir cada operación en fricción para el cliente, según iupana. Para comercios y pymes que cobran en línea, esta lógica importa porque el fraude no solo afecta al banco: también puede traducirse en contracargos, cancelaciones, pérdida de mercancía y deterioro de la confianza del comprador cuando el checkout se vuelve más “pesado” de lo necesario.

¿Qué cambia para el checkout de un comercio?

Bajo un enfoque adaptativo, la verificación adicional se activa cuando las señales se salen de lo esperado (por ejemplo, cambios de contexto o comportamiento), en lugar de añadir pasos extra a todas las compras. La intención, como se discutió en el webinar citado por iupana, es concentrar la fricción en los casos de mayor riesgo.

¿Qué opina Rodrigo Pérez sobre la autenticación en múltiples momentos?

Rodrigo Pérez, CISO de BCI Seguros de Chile, defendió un cambio de mentalidad: ya no basta con autenticarse una sola vez, sino hacerlo en varios momentos, según su intervención en el webinar.

Su matiz es clave para el diseño de experiencia: no se trata de pedir validación “siempre”, sino “en algunos momentos” de los procesos internos o de los procesos que realicen los clientes en las plataformas, de acuerdo con la cita publicada por iupana. En otras palabras, autenticación por etapas, activada por contexto.

“Ya no basta con autenticarse una sola vez […] sino que en varios momentos. Yo creo que ahí está la palabra clave, no siempre, sino que en algunos momentos de los procesos internos o de los procesos que realicen los clientes en nuestras plataformas. Creo que sí hay que ir a ese modelo”.
Rodrigo Pérez, CISO de BCI Seguros de Chile, en un webinar organizado por iupana.

El enfoque sugiere que la autenticación se vuelve una herramienta dinámica: aparece cuando el riesgo lo amerita, y se retira cuando el comportamiento y el contexto se mantienen dentro de lo esperado.

¿Cómo puede el fraude comprometer una sesión ya autenticada?

El punto de partida, según iupana, es que el fraude actual puede comprometer una sesión incluso después de que el usuario ya fue autenticado. Eso rompe la suposición tradicional de que “si pasó el login, todo lo demás es confiable”.

Felipe Silgado, CISO de Banco de Bogotá, lo expresó como una advertencia contra la confianza excesiva en señales aisladas. Señaló que no se puede asumir que, tras identificar al usuario en el primer proceso, de ahí en adelante siempre será la misma persona solo porque es el mismo dispositivo, o viene de la misma dirección IP u otro dato.

“Uno no puede confiar que en el primer proceso que identifique a ese usuario, de ahí en adelante siempre va a ser la misma persona solo porque es el mismo dispositivo, o viene de la misma dirección IP o algún otro dato”.
Felipe Silgado, CISO de Banco de Bogotá, citado por iupana.

En términos prácticos, el riesgo se materializa cuando un atacante toma control del dispositivo o de la sesión, o cuando logra “parecer” el cliente mediante técnicas apoyadas por IA, como señaló iupana al describir el impacto de deepfakes y la apropiación de dispositivos.

¿Qué señales son necesarias para evaluar el riesgo en las interacciones digitales?

La evaluación continua se sostiene en señales. Según iupana, la propuesta es combinar señales de identidad, comportamiento y contexto para decidir cuándo una interacción requiere una nueva prueba.

Esa combinación busca responder una pregunta operativa: ¿esto se parece a lo habitual para este usuario, en este canal y en este momento? Para ello, el análisis en tiempo real de muchas señales permite entender el contexto de cada interacción y construir una lectura más precisa del riesgo, de acuerdo con iupana.

En el webinar citado por iupana participaron ejecutivos de Banco de Bogotá, BBVA Perú y Ping Identity, una proveedora de tecnología para bancos. Se subrayó que cada elemento —por sí solo— puede ser insuficiente, pero en conjunto ayuda a detectar anomalías sin imponer fricción constante.

La lógica es adaptativa: si las señales “encajan” con el patrón esperado, la experiencia puede mantenerse fluida; si aparecen desviaciones, se eleva el nivel de control con una verificación adicional.

¿Cuál es el papel de la inteligencia artificial en la detección de fraudes?

La IA aparece como el “brazo tecnológico” para procesar el volumen de señales que las capacidades humanas no alcanzan, según iupana. En particular, la conversación apuntó a que la seguridad se vuelve adaptativa cuando se puede distinguir entre comportamiento habitual y comportamiento fraudulento en tiempo real.

José Burgos, ejecutivo de cuentas estratégicas de Ping Identity, explicó que se usan agentes de inteligencia artificial y machine learning para aprender comportamientos que permitan identificar cuándo algo no es normal, de acuerdo con iupana.

La IA no solo detecta: también habilita decisiones rápidas. Según iupana, el siguiente paso es actuar sobre la lectura de riesgo, usando variables que funcionan como señales para determinar si una interacción requiere controles adicionales.

iupana reportó que la orquestación busca una experiencia adaptativa: se evalúan vectores o predictores de riesgo, se genera una puntuación y, con base en esa puntuación, se toman acciones. La promesa es clara: más precisión para intervenir solo cuando hace falta.

¿Qué variables se deben considerar para actuar sobre la lectura de riesgo?

Para convertir una lectura de riesgo en acciones concretas, se necesitan variables observables. Según iupana, Ping Identity mencionó ejemplos como la ubicación, la dirección IP o incluso la velocidad de tipeo como señales para determinar si una interacción requiere controles adicionales.

La clave no es la lista, sino el uso: variables que, combinadas, permitan puntuar el riesgo y decidir si se pide una nueva verificación, si se limita una operación o si se mantiene el flujo sin fricción, de acuerdo con la explicación de “orquestación” citada por iupana.

También entra el factor humano. Víctor La Rosa, gerente principal de seguridad de operaciones en BBVA Perú, sostuvo que la seguridad no necesariamente tiene que desaparecer de la experiencia: cuando el riesgo supera determinados umbrales, el cliente puede convertirse en parte activa de la protección y entender por qué el banco interviene, según iupana. En ese enfoque, la fricción se interpreta como una medida necesaria y no solo como un obstáculo.

En 2026, el reto es calibrar esos umbrales: intervenir lo suficiente para frenar el fraude, pero no tanto como para castigar a clientes legítimos.

Identidad Digital en 2026: Un Futuro de Seguridad y Confianza

La Evolución de la Identidad Digital

La identidad digital en 2026 se está moviendo hacia un modelo continuo: menos confianza “por defecto” y más verificación contextual, según lo discutido en el webinar organizado por iupana. La sofisticación del fraude —con deepfakes, robo de dispositivos, ingeniería social e identidades sintéticas— empuja a que la autenticación deje de ser un evento único y se convierta en un proceso que aparece en momentos clave, como planteó Rodrigo Pérez (BCI Seguros) en ese foro.

Desafíos y Oportunidades en la Era Digital

El desafío es técnico y de experiencia: detectar anomalías en tiempo real sin convertir cada interacción en un obstáculo, de acuerdo con iupana. La oportunidad está en la seguridad adaptativa: combinar señales de identidad, comportamiento y contexto; procesarlas con IA; y orquestar acciones basadas en una puntuación de riesgo, como describió Ping Identity.

Para instituciones financieras, fintechs y el ecosistema de comercios que dependen de pagos digitales, el mensaje es consistente: la confianza ya no se “gana” una vez; se sostiene durante toda la interacción.


Alcance editorial: Este artículo resume lo reportado por iupana sobre el webinar “¿Y si verificar una vez ya no es suficiente?” y las posturas expresadas por sus participantes.