Tabla de contenidos
- 1. Getnet facilita pagos mediante agentes de inteligencia artificial
- 2. Innovación en pagos con inteligencia artificial
- 3. Infraestructura de Getnet para comercio agente
- 4. Disponibilidad inicial de la solución para empresas
- 5. Compatibilidad con Mastercard y Visa
- 6. Hitos en pagos con agentes de IA en Europa
- 7. Colaboraciones estratégicas en comercio agente
- 8. Desafíos y perspectivas futuras del comercio agente
- 8.1 Transformación de los Pagos Digitales
- 8.2 Desafíos y Oportunidades en el Comercio Electrónico
Getnet facilita pagos mediante agentes de inteligencia artificial
Infraestructura de pagos para agentes
- El anuncio se comunicó públicamente en un comunicado de Getnet/Santander (junio de 2026) y describe una infraestructura para aceptar pagos iniciados por agentes (no solo asistentes de compra).
- El alcance declarado incluye agentes propios del comercio y agentes que operan en plataformas conversacionales, conectándose a la infraestructura global de pagos de Getnet.
- La solución se presenta como basada en estándares abiertos, con diseño interoperable, seguro y “protocol-agnostic” (sin casarse con un único protocolo de agentes).
- El despliegue es por fases: primero empresas que ya tienen agentes; después, una expansión para que negocios más pequeños accedan sin construir su propia infraestructura de IA.
- En compatibilidad de red, Getnet indicó Mastercard Agent Pay ya habilitado y una integración con Visa Intelligent Commerce “próxima”.
Innovación en pagos con inteligencia artificial
La idea de que un “agente” de inteligencia artificial pueda comprar —y pagar— en nombre de una persona o de una empresa dejó de ser un experimento de laboratorio.
En este artículo, comercio agente (o agentic commerce) se refiere específicamente a transacciones en las que el pago es iniciado por un agente de IA bajo autoridad delegada, no solo a recomendaciones o asistencia en la compra. En 2026, Getnet (la plataforma global de pagos a comercios de Santander) anunció que su infraestructura ya habilita a los comercios a aceptar pagos iniciados por agentes de IA, ya sean agentes propios del merchant o agentes que operan dentro de plataformas conversacionales.
En términos prácticos, el cambio es profundo: el pago ya no necesariamente nace de un clic humano en un checkout, sino de una instrucción delegada a un sistema autónomo que puede descubrir opciones, comparar, decidir y ejecutar una transacción. Ese modelo —conocido como comercio agente o agentic commerce— desplaza parte del “trabajo” de compra hacia software que actúa con reglas, preferencias y límites definidos.
Getnet enmarca esta evolución como un habilitador de nuevas experiencias de compra impulsadas por IA, pero con una condición central: que la operación sea segura, interoperable y escalable. En el anuncio, el CEO de Getnet, Juan Franco, resumió el objetivo como la provisión de infraestructura para que comercios, plataformas y agentes de IA puedan operar “de forma segura y a escala”, reduciendo fricción para adoptar experiencias de compra basadas en IA.
El contexto de mercado también ayuda a explicar por qué los adquirentes y redes se están moviendo rápido. Un reporte conjunto de Getnet y Monitor Deloitte proyecta que el comercio agente podría influir hasta 30% del valor global del e-commerce hacia 2030 (aproximadamente 17.5 billones de dólares en valor bruto de mercancía). Más allá de la cifra, el mensaje es claro: si el canal de decisión y compra se desplaza hacia agentes, la infraestructura de pagos debe adaptarse para reconocer, autenticar y autorizar a esos “nuevos actores” sin romper la confianza del sistema.
Pagos con Autoridad Delegada
- Agente vs. asistente: un asistente recomienda o guía; un agente puede ejecutar acciones (p. ej., iniciar un pago) dentro de límites definidos.
- “Autoridad delegada”: el usuario (o la empresa) define reglas previas —presupuesto, comercios permitidos, categorías, umbrales— y el agente actúa dentro de ese marco.
- “Intención” en pagos por agente: ya no se prueba solo con un clic/OTP; se apoya en reglas, aprobaciones y evidencias que demuestren que el agente actuó como estaba permitido.
- Por qué ahora: redes y adquirentes están empujando estándares para que el pago “funcione” aunque la interfaz sea conversacional o automatizada; las proyecciones (como la de Getnet/Monitor Deloitte) son estimaciones que reflejan esa expectativa de cambio.
En ese punto aparece la palabra que más se repite en este tipo de iniciativas: confianza. Mastercard lo expresó de forma directa al presentar su enfoque: si los agentes de IA asumen un rol más activo en comercio, la confianza se vuelve la base de cada transacción. De ahí que las propuestas de “pagos por agentes” se estén construyendo alrededor de autenticación, intención verificada y controles de delegación.
Para comercios y pymes, la promesa es doble: por un lado, más conversiones si el agente reduce fricción; por el otro, un nuevo frente operativo —y de riesgo— que exige reglas claras sobre quién inicia, quién autoriza y quién responde cuando el pago lo “hace” una IA.
En la práctica, esto suele aterrizarse en cuatro piezas: (1) permisos y límites explícitos para el agente, (2) autenticación del agente como actor autorizado, (3) evidencia de intención delegada (reglas/umbrales/aprobaciones) y (4) trazabilidad/auditoría de acciones para soporte y disputas.
Infraestructura de Getnet para comercio agente
Getnet sostiene que su nueva infraestructura puede procesar pagos iniciados por agentes de IA de los propios comercios o por agentes que operan a través de plataformas conversacionales. El punto técnico clave es que la solución está construida sobre estándares abiertos y se diseñó para ser “agnóstica” al protocolo. En otras palabras: busca conectarse con distintos tipos de agentes y entornos sin obligar a un único “stack” propietario.
Esa decisión de arquitectura es relevante por dos motivos. Primero, porque el ecosistema de agentes es heterogéneo: habrá agentes embebidos en apps, en asistentes conversacionales, en plataformas de e-commerce o en herramientas empresariales. Segundo, porque el comercio agente introduce un “cuarto participante” de facto en la transacción: además del consumidor, el comercio y los rieles de pago, aparece un software que actúa con autoridad delegada. Para que eso funcione, la infraestructura debe poder identificar y autenticar acciones del agente, no solo del usuario final.
En la documentación y materiales asociados a la estrategia de Getnet se mencionan pilares como APIs abiertas y mecanismos reforzados de identificación y autenticación (por ejemplo, tokenización y passkeys) para validar acciones del agente y mantener la integridad de la transacción.
Flujo Seguro de Pagos Delegados
1) Delegación (reglas): el usuario/empresa define permisos (categorías, comercios, montos, frecuencia) y, si aplica, umbrales de aprobación.
2) Autenticación (quién actúa): el sistema valida que el actor es un agente autorizado (p. ej., credenciales/tokenización y autenticación fuerte como passkeys donde aplique).
3) Autorización (si puede pagar): se evalúan límites y condiciones (presupuesto, listas permitidas, riesgo) antes de enviar la transacción a los rieles.
4) Evidencia y auditoría (qué pasó): se registran decisiones y señales (reglas aplicadas, aprobaciones, identificadores) para soporte, conciliación y disputas.
Checkpoint práctico: si falla (2) o (3), el flujo debe degradar con seguridad (pedir aprobación humana, cambiar método o cancelar) sin “forzar” el pago.
En el comunicado citado en el anuncio, el énfasis público está en estándares abiertos, interoperabilidad, seguridad y un diseño “agnóstico” al protocolo; los detalles de implementación pueden variar por país, red y caso de uso. La tokenización, en este contexto, ayuda a reducir exposición de credenciales; las passkeys apuntan a elevar el estándar de autenticación frente a phishing y robo de contraseñas. Aunque el anuncio público se centra en interoperabilidad y seguridad, el trasfondo es que el “pago por agente” exige controles más granulares que el e-commerce tradicional.
Otro elemento citado en el enfoque de Getnet es la capacidad de operar a escala y en tiempo real. Si los agentes automatizan compras recurrentes o comparan múltiples opciones antes de ejecutar, el volumen de intentos, autorizaciones y validaciones puede crecer. Por eso, la promesa de “infraestructura global” no es solo geográfica: también es de desempeño.
En el plano corporativo, Getnet llega a este momento con una huella considerable: se ubica entre los principales adquirentes del mundo, con presencia en 35 países, y reportó para 2025 más de 238 mil millones de euros procesados y 10.5 mil millones de transacciones. Esa escala importa porque el comercio agente no se adopta solo con un SDK: requiere rieles robustos, acuerdos con redes y capacidad de cumplimiento en múltiples jurisdicciones.
Para el merchant, el valor de una capa como la de Getnet es que el agente —propio o de terceros— pueda “conectarse” a pagos sin que cada comercio tenga que reinventar integraciones, seguridad y cumplimiento. La apuesta es que, si el estándar se consolida, el comercio agente se vuelva una extensión natural del checkout: menos visible para el usuario, pero más exigente en controles.
Disponibilidad inicial de la solución para empresas
Getnet planteó un despliegue por etapas. En la primera fase, la solución está disponible para empresas que ya operan sus propios agentes de IA. Es un punto importante: el arranque no está pensado como un producto masivo “plug and play” para cualquier negocio, sino como una habilitación para organizaciones que ya tienen capacidades internas —o al menos un agente funcional— y ahora necesitan conectarlo a una infraestructura de pagos que acepte transacciones iniciadas por ese agente.
Este enfoque inicial tiene lógica operativa. Las empresas con agentes propios suelen tener más claridad sobre reglas de decisión, límites de gasto, flujos de aprobación y trazabilidad. También suelen contar con equipos de seguridad y cumplimiento capaces de instrumentar controles. En un modelo donde el agente puede iniciar y completar transacciones, esos controles son el corazón del sistema: definir qué puede hacer el agente, en qué condiciones, con qué topes y con qué evidencias de intención.
Preparación para Agente Propio
¿Listo para una primera fase (empresa con agente propio)?
- Caso de uso acotado (p. ej., reposición, compras recurrentes, catálogo limitado) y criterios claros de éxito/fracaso.
- Políticas de delegación: límites por monto, categoría, comercio, frecuencia; y qué requiere aprobación humana.
- Identidad del agente: cómo se registra/rota credenciales y cómo se revoca acceso si hay incidente.
- Controles de autorización: validaciones antes de pagar (presupuesto, listas permitidas, señales de riesgo).
- Registro y trazabilidad: logs de decisiones del agente (regla aplicada, umbral, aprobación) para soporte y disputas.
- Plan de degradación: qué pasa si el agente no puede autenticar/autorizar (fallback a checkout humano o aprobación).
- Operación: quién monitorea, cómo se atienden contracargos/quejas y cómo se ajustan reglas sin romper conversión.
La segunda fase, según el anuncio, es la expansión para que negocios más pequeños accedan a experiencias de comercio agente sin necesidad de desarrollar su propia infraestructura de IA. En la práctica, esto sugiere un “empaquetado” de capacidades: plantillas, integraciones preconstruidas o servicios que reduzcan la barrera técnica. Para pymes, el costo de construir un agente, entrenarlo, conectarlo a inventario, políticas y pagos, y además asegurar cumplimiento, suele ser prohibitivo. Si el proveedor de pagos ofrece una ruta más directa, el comercio agente podría democratizarse.
Para el mercado latinoamericano —y para México en particular— esta secuencia también es relevante por madurez digital desigual. Hay empresas con operación regional y equipos avanzados, pero también un universo de pymes que dependen de soluciones listas para usar. La promesa de “no tener que desarrollar IA propia” apunta a ese segmento, aunque el anuncio no detalla fechas ni condiciones comerciales.
En cualquier caso, la disponibilidad escalonada marca un patrón típico de innovación en pagos: primero se habilita a quienes pueden pilotear con control (empresas con agentes), luego se empaqueta para adopción amplia. En el camino, se afinan temas críticos: autenticación del agente, verificación de intención, resolución de disputas y trazabilidad.
Desde la perspectiva del comercio, el mensaje es que el “comercio agente” no es solo un nuevo canal de venta; es un nuevo tipo de integración. Y, como toda integración de pagos, su adopción real dependerá de qué tan fácil sea implementarla, qué tan claros sean los controles y qué tan bien se gestione el riesgo operativo y reputacional cuando el comprador “no es un humano”, sino un sistema actuando por delegación.
Compatibilidad con Mastercard y Visa
Getnet informó que ya habilitó compatibilidad con Mastercard Agent Pay y que espera completar “pronto” una integración con Visa Intelligent Commerce. En el ecosistema de pagos, estas compatibilidades son más que un sello: son la forma de alinear el comercio agente con rieles globales, reglas de red y mecanismos de seguridad que permitan escalar sin fragmentación.
Mastercard, a través de su Chief Digital Officer, Pablo Fourez, subrayó el eje de confianza: Agent Pay está diseñado para que los pagos iniciados por agentes sean seguros, autenticados y con intención verificada. Esa tríada —seguridad, autenticación e intención— apunta a un problema específico del comercio agente: cuando un software ejecuta, el sistema debe poder demostrar que actuó dentro de una autoridad delegada y que la acción corresponde a lo que el usuario quiso permitir.
La noción de “intención verificada” es especialmente crítica. En un pago tradicional, la intención se infiere del acto humano (clic, biometría, OTP, firma). En un pago por agente, la intención se traslada a reglas previas: preferencias, límites, listas permitidas, umbrales y aprobaciones. Por eso, los esquemas de red buscan estandarizar cómo se representa esa delegación y cómo se autentica al agente como actor autorizado.
Del lado de Visa, el marco es Visa Intelligent Commerce, que ya había sido parte de pilotos con Santander. Getnet, al anticipar la integración, se posiciona para operar con ambos grandes esquemas en un terreno donde la interoperabilidad será determinante: si cada red y cada proveedor define su propio “idioma” para agentes, el comercio agente se fragmenta; si convergen estándares, se acelera la adopción.
| Enfoque (según anuncios públicos) | Estado con Getnet | Foco declarado | Implicación práctica para comercios |
|---|---|---|---|
| Mastercard Agent Pay | Compatible | Pagos por agente “seguros, autenticados y con intención verificada” (Pablo Fourez, Chief Digital Officer de Mastercard) | Puede acelerar pilotos donde el merchant ya tiene agente y necesita un marco de autenticación/intención alineado a red. |
| Visa Intelligent Commerce | Integración “próxima” (según Getnet) | Pilotos de comercio agente con Santander; énfasis en delegación segura a agentes confiables | Útil para comercios/plataformas que busquen cobertura Visa y alineación con el marco de delegación que Visa está probando en pilotos. |
Para comercios, la compatibilidad con Mastercard y Visa también tiene implicaciones prácticas: cobertura de tarjetas, aceptación internacional y alineación con procesos de autorización y liquidación ya conocidos. Sin embargo, el comercio agente introduce preguntas que no siempre están resueltas en el e-commerce clásico: ¿cómo se presenta el consentimiento? ¿cómo se audita la decisión del agente? ¿qué evidencia se conserva para disputas? Aunque el anuncio no entra en esos detalles, el énfasis de las redes en autenticación e intención sugiere que el diseño está orientado a reducir ambigüedad.
En paralelo, el hecho de que Getnet se declare “protocol-agnostic” encaja con esta estrategia: conectarse con múltiples marcos (Agent Pay, Intelligent Commerce) sin obligar al comercio a elegir un único camino. Para plataformas y merchants con operación multinacional, esa flexibilidad puede ser la diferencia entre un piloto aislado y una capacidad desplegable.
Hitos en pagos con agentes de IA en Europa
El avance de Getnet en 2026 se apoya en hitos previos que buscan probar que el comercio agente puede operar dentro de marcos regulados. En marzo, Mastercard y Santander anunciaron que completaron el primer pago “en vivo” de extremo a extremo en Europa usando un agente de IA. Según lo comunicado, la transacción se realizó en un “entorno controlado”, con Mastercard Agent Pay, y se presentó como el primer pago agente realizado dentro de un marco bancario regulado.
Pagos iniciados por agentes IA
- Marzo 2026 (Europa): Mastercard y Santander comunicaron un pago end-to-end iniciado por un agente de IA en un entorno controlado, presentado como el primero dentro de un marco bancario regulado.
- Marzo 2026 (América Latina): Visa y Santander anunciaron una alianza de comercio agente y reportaron pilotos con transacciones impulsadas por Visa Intelligent Commerce, enfocadas en delegación segura.
- Junio 2026 (Getnet): Getnet anunció infraestructura para que comercios acepten pagos iniciados por agentes, con compatibilidad con Mastercard Agent Pay y una integración con Visa Intelligent Commerce prevista.
Ese matiz —marco regulado y entorno controlado— importa porque el comercio agente no solo es un reto tecnológico; es un reto de gobernanza. En pagos, la innovación suele avanzar más rápido que la regulación, y por eso los primeros hitos se ejecutan con controles estrictos: alcance limitado, participantes definidos, monitoreo y trazabilidad. La intención es demostrar que el modelo puede cumplir con requisitos de seguridad, autenticación y responsabilidad.
El anuncio de marzo describió el evento como un “hito significativo” en la aplicación de sistemas de IA capaces de iniciar y completar transacciones en nombre de clientes. En otras palabras, no se trató solo de una recomendación o un carrito prellenado: el agente pudo llevar la operación hasta el pago.
En el mismo mes, Visa y Santander anunciaron una alianza de comercio agente en América Latina y reportaron una serie de transacciones piloto impulsadas por Visa Intelligent Commerce. Las compañías describieron esos pilotos como un “avance” en cómo los consumidores pueden delegar tareas de compra de forma segura a agentes de IA confiables. Aunque el foco geográfico es distinto, el patrón es el mismo: pilotos para validar seguridad y delegación.
Estos hitos funcionan como “pruebas de realidad” para el discurso del comercio agente. También ayudan a entender por qué Getnet acelera su infraestructura: si las redes y un banco global ya demostraron pagos agente end-to-end, el siguiente paso es habilitar a los comercios para aceptarlos de forma estandarizada.
Para el ecosistema europeo, el valor simbólico es alto: un primer pago agente dentro de un marco bancario regulado sugiere que el modelo puede alinearse con exigencias de cumplimiento. Para el ecosistema global, el aprendizaje es que el comercio agente no se construye solo desde el front-end conversacional: requiere rieles, reglas y acuerdos entre adquirentes, redes y bancos.
Colaboraciones estratégicas en comercio agente
El despliegue de Getnet en comercio agente está íntimamente ligado a colaboraciones con actores que definen estándares y rieles: redes como Mastercard y Visa, y el propio Santander como grupo bancario. En el anuncio de junio, Getnet se presentó como un habilitador para que agentes de IA se conecten a su infraestructura global de pagos, y esa capacidad se apalanca en integraciones con productos específicos de red.
La colaboración con Mastercard se materializa en la compatibilidad con Agent Pay. Más allá del componente técnico, la narrativa conjunta se centra en confianza: pagos seguros, autenticados y con intención verificada. En un entorno donde los agentes pueden ejecutar compras sin intervención humana directa en cada paso, esa “intención” debe quedar codificada y verificable. La red aporta reglas, marcos de autenticación y un lenguaje común para que múltiples participantes confíen en la transacción.
Con Visa, la relación se articula alrededor de Visa Intelligent Commerce. En marzo, Visa y Santander reportaron pilotos en América Latina, presentados como un punto de inflexión para delegar compras a agentes confiables. Getnet, al anticipar su integración, se coloca como el puente para que esa visión llegue al punto de aceptación del comercio.
También hay una dimensión estratégica en la elección de estándares abiertos e interoperabilidad. En comercio agente, el riesgo de “jardines cerrados” es alto: plataformas conversacionales, marketplaces, proveedores de agentes y redes podrían empujar soluciones incompatibles. Getnet afirma que su enfoque es protocol-agnostic, lo que sugiere una apuesta por reducir fricción de integración y facilitar que distintos agentes —del merchant o de terceros— puedan operar.
En el plano de mercado, estas alianzas responden a una presión competitiva: estudios citados en el ecosistema señalan que más de la mitad de los comercios estarían invirtiendo en capacidades de comercio agente, y que una proporción relevante consideraría cambiar de proveedor de pagos si su actual proveedor no soporta este modelo. Sin necesidad de extrapolar cifras al caso mexicano, la señal es clara: la capacidad de aceptar pagos iniciados por agentes puede convertirse en un diferenciador de adquirencia y pasarela.
Para comercios grandes, las colaboraciones reducen incertidumbre: si el modelo está respaldado por redes y un banco global, es más fácil justificar inversión. Para pymes, el impacto dependerá de cuándo lleguen las soluciones empaquetadas prometidas por Getnet para negocios sin IA propia. En ambos casos, el comercio agente se está construyendo como un ecosistema, no como un producto aislado.
Desafíos y perspectivas futuras del comercio agente
El comercio agente promete automatización y menor fricción, pero abre un conjunto de desafíos que el ecosistema apenas está empezando a resolver. El primero es la coordinación: lograr interoperabilidad real entre agentes, plataformas conversacionales, comercios, adquirentes y redes. Getnet afirma que su solución se basa en estándares abiertos y es interoperable, pero el reto no es solo técnico: también es de gobernanza, acuerdos y consistencia en cómo se representa la delegación.
El segundo desafío es la confianza del consumidor. Si un agente compra por ti, necesitas sentir que mantienes el control. En la práctica, eso implica permisos granulares, límites de gasto, reglas por categoría o comercio, y mecanismos de auditoría. Materiales asociados al tema mencionan enfoques como tokenización, passkeys y trazabilidad de acciones del agente. Pero la pregunta de fondo es: ¿cómo se explica y se hace visible esa delegación sin volver la experiencia más compleja que el checkout tradicional?
El tercer reto es la preparación de infraestructura. El comercio agente puede incrementar volumen de interacciones: búsquedas, comparaciones, intentos de pago, autorizaciones y validaciones. Deloitte ha señalado que sistemas legados deben actualizarse para soportar pagos iniciados por agentes en tiempo real y a escala. Getnet, por su parte, posiciona su infraestructura como escalable y global, pero el ecosistema completo incluye a comercios con stacks muy distintos, ERPs, CRMs y plataformas de e-commerce con diferentes niveles de madurez.
El cuarto desafío es regulatorio y de responsabilidad. Si el agente se equivoca, ¿quién responde? ¿el usuario por delegar? ¿el proveedor del agente? ¿el comercio por aceptar? ¿la red por el marco? Artículos y análisis del sector han advertido que los marcos legales deben evolucionar para definir límites de autoridad delegada y responsabilidad del consumidor. El hito europeo de marzo se presentó como el primero dentro de un marco bancario regulado, pero eso no significa que todas las jurisdicciones tengan claridad sobre disputas, contracargos o evidencia de consentimiento en pagos agente.
Cuatro frentes de evaluación
Para evaluar riesgos y próximos pasos, suele ayudar separar el problema en 4 frentes:
- Interoperabilidad (ecosistema): ¿tu agente y tu checkout pueden hablar “el idioma” de redes/adquirente sin integraciones únicas por cada plataforma?
- Confianza (usuario): ¿los límites y permisos son entendibles y reversibles? ¿hay visibilidad de “por qué el agente pagó”?
- Infraestructura (operación): ¿puedes soportar más intentos/validaciones en tiempo real sin degradar conversión ni disparar falsos rechazos?
- Responsabilidad (disputas): ¿qué evidencia guardas (reglas, aprobaciones, logs) para explicar una compra y resolver reclamos?
Si uno de estos frentes queda débil, el piloto puede “funcionar” técnicamente pero fallar en adopción o en operación.
Aun con esos retos, la perspectiva es de aceleración. La proyección de que el comercio agente influya una parte significativa del e-commerce hacia 2030 empuja a los proveedores de pagos a moverse ahora. Getnet, con su enfoque de estándares abiertos, compatibilidad con Mastercard y futura integración con Visa, busca posicionarse como “capa” de aceptación para un mundo donde el comprador puede ser un software.
Para comercios en México y América Latina, la pregunta práctica será cuándo estas capacidades se vuelven accesibles sin grandes equipos técnicos, y cómo se traducen en conversiones, menor abandono y nuevas experiencias. La promesa existe; el trabajo duro estará en la implementación: controles, auditoría, cumplimiento y educación del usuario para que delegar no se sienta como perder el control.
Transformación de los Pagos Digitales
La entrada de Getnet al comercio agente en 2026 sugiere que los pagos digitales están entrando en una etapa donde la interfaz humana deja de ser el centro. Si un agente puede iniciar y completar una compra, el “momento de pago” se vuelve más invisible, pero no menos importante: se vuelve un proceso que debe ser demostrable, auditable y alineado con reglas de red y marcos regulatorios.
En ese escenario, la infraestructura —más que la experiencia de front-end— se convierte en el diferenciador. Getnet apuesta por estándares abiertos, interoperabilidad y seguridad para conectar agentes (del merchant o de plataformas conversacionales) con rieles globales. Esto refuerza la idea de que el comercio agente no será un carril paralelo, sino una evolución dentro de los sistemas existentes.
Para los comercios, la transformación no es solo tecnológica: es operativa. Habrá que definir políticas de delegación, límites, evidencias de intención y procesos de atención a disputas cuando el “comprador” sea un agente. Si se hace bien, el resultado puede ser una experiencia más fluida y una nueva forma de competir por conversión. Si se hace mal, el costo puede ser pérdida de confianza.
Desafíos y Oportunidades en el Comercio Electrónico
La oportunidad más evidente es reducir fricción: agentes que comparan, eligen y pagan pueden acortar el camino entre intención y compra. También pueden habilitar compras recurrentes o tareas de abastecimiento con menos intervención humana, especialmente en contextos B2B.
El desafío es que el e-commerce se vuelve más “programable” y, por tanto, más sensible a errores de configuración, permisos excesivos o ambigüedad en la intención. Por eso, el énfasis de Mastercard en autenticación e intención verificada, y el enfoque de Getnet en seguridad e interoperabilidad, apuntan a un mismo objetivo: que delegar sea seguro y controlable.
En 2026, la dirección es clara. Si los agentes se convierten en un canal dominante de decisión y compra, los comercios que antes optimizaban su checkout para humanos tendrán que optim
Este análisis se elaboró desde el enfoque editorial de PAGORALIA, centrado en cómo cambios en adquirencia, redes y estándares de pago impactan el checkout, la conversión y la gestión de riesgo para comercios y pymes en México.
Este texto se basa en información públicamente disponible a la fecha de redacción sobre anuncios y pilotos públicos de Getnet/Santander y redes de pago en 2026. Algunos detalles e integraciones anunciadas como “próximas” pueden cambiar con el tiempo y variar según país, red y caso de uso. Las cifras de proyección de mercado son estimaciones y no constituyen resultados garantizados.

Transformando digitalmente a PYMEs en Latinoamérica con soluciones de pagos digitales. Con más de 20 años de experiencia liderando proyectos en innovación financiera y tecnología. “Wanna Be” escritor de tecnología y tendencias de negocios.

