Tabla de contenidos
- 1. El Mundial impulsa pagos digitales en México
- 2. Paso 1: El Mundial y su influencia en los pagos sin efectivo
- 3. Paso 2: Aumento de operaciones transfronterizas en pymes
- 4. Paso 3: Inclusión de pymes en operaciones sin efectivo
- 5. Paso 4: Experiencia cashless en el Estadio Ciudad de México
- 6. Paso 5: Crecimiento del uso de pagos contactless en México
- 7. Paso 6: Proyecciones para SPEI y su comparación con tarjetas
- 8. El Futuro de los Pagos Digitales en México: SPEI como Protagonista
- 8.1 1. La Evolución de SPEI y su Impacto en el Comercio
- 8.2 2. Comparativa entre SPEI y Métodos de Pago Tradicionales
El Mundial impulsa pagos digitales en México
Conceptos clave de pagos digitales
- Cashless: operación donde el punto de venta no acepta efectivo (todo se paga con tarjeta, billetera digital o transferencia, según el caso).
- Contactless (sin contacto): pagos con “tap” (tarjeta o dispositivo) usando NFC; suele ser una modalidad de pago con tarjeta/billetera.
- SPEI: riel de transferencias interbancarias operado por Banco de México; se usa para enviar dinero entre cuentas (y, en algunos comercios, para pagar mediante transferencia).
- Cómo leer comparaciones: cuando aquí se habla de “SPEI vs tarjetas”, la referencia es volumen de operaciones; el valor total no es comparable 1:1 porque SPEI incluye transferencias de muchos tipos y montos.
Alcance y definiciones (para leer los datos correctamente): en este artículo, pagos sin efectivo agrupa pagos con tarjeta (incluido contactless) y billeteras digitales, así como transferencias cuando aplican. SPEI se refiere al riel de transferencias interbancarias operado por Banco de México; cuando se compara con tarjetas, la comparación es por volumen de operaciones (no por el mismo tipo de transacción ni por el mismo ticket promedio).
- El torneo aceleró la adopción de pagos sin efectivo en comercios de Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey.
- En pymes, las operaciones transfronterizas crecieron 33% entre junio y julio, según primeros análisis de Visa.
- 692 mil pymes incorporaron pagos sin efectivo; 71% estaban fuera de las ciudades sede.
- El Estadio Ciudad de México operó cashless y registró más de 300 millones de pesos en ventas de alimentos y bebidas.
Paso 1: El Mundial y su influencia en los pagos sin efectivo
El Mundial funcionó como un “acelerador” visible de una tendencia que ya venía creciendo: pagar por comodidad y rapidez. En las ciudades sede —Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey— la afluencia de visitantes empujó a comercios, restaurantes y negocios a reforzar la aceptación de tarjetas de crédito y débito, además de transacciones digitales.
Pagos sin contacto impulsan consumo
“Las tarjetas sin contacto y las billeteras instaladas en celulares o relojes dejaron de ser una alternativa y se convirtieron, en muchos escenarios, en la puerta de entrada al consumo”.
— Norman Hagemeister Rey, especialista en innovación financiera y transformación digital
Ese cambio cultural no ocurre solo por tecnología, sino por repetición en contextos masivos. Cuando millones de personas prueban un pago digital en un entorno de presión —filas, tiempos limitados, alta rotación— y el proceso funciona, el hábito se instala. El Mundial, en ese sentido, no solo movió consumo: normalizó un comportamiento.
“En términos culturales, este tipo de eventos normaliza comportamientos que, de otro modo, tardarían años en consolidarse… Cuando millones de personas experimentan pagar sin efectivo en un entorno de alta demanda y todo funciona, el hábito se instala”.
Norman Hagemeister Rey, especialista en innovación financiera y transformación digital
Paso 2: Aumento de operaciones transfronterizas en pymes
Uno de los indicadores más claros del “efecto Mundial” fue el salto en operaciones transfronterizas dentro del segmento pyme. Los primeros análisis de Visa sobre el consumo durante el torneo reportaron que, entre junio y julio, estas operaciones aumentaron 33% en pequeñas y medianas empresas.
| Indicador (pymes y categorías) | Periodo / base | Resultado reportado |
|---|---|---|
| Operaciones transfronterizas en pymes | Entre junio y julio | +33% |
| Participación de restaurantes, supermercados, comercios y autoservicio en transacciones sin contacto | Durante el torneo (agregado) | 56% |
| Crecimiento de esas categorías vs. mismo periodo del año anterior | Interanual | +111% |
El dato es relevante por dos razones. Primero, porque habla de un consumo internacional que aterriza directamente en negocios locales: no solo grandes cadenas, también comercios que atienden a visitantes en el día a día. Segundo, porque las operaciones transfronterizas suelen exigir una infraestructura de cobro más robusta: aceptación de tarjetas, pagos digitales y procesos que reduzcan fricción para el cliente extranjero.
Las categorías que concentraron el mayor número de operaciones de este tipo fueron restaurantes, supermercados, comercios y tiendas de autoservicio. En conjunto, estas categorías representaron 56% de todas las transacciones sin contacto y registraron un crecimiento de 111% respecto al mismo periodo del año anterior. Es decir: no se trató únicamente de “más pagos”, sino de un cambio en el modo de pagar, con el contacto (tap) y las billeteras digitales ganando terreno.
En la práctica, para una pyme el incremento de transacciones internacionales suele venir acompañado de nuevas exigencias: velocidad en el cobro, claridad del monto, y una experiencia consistente. El Mundial puso esa experiencia a prueba en condiciones reales, con picos de demanda y clientes que esperan pagar “como en casa”.
Paso 3: Inclusión de pymes en operaciones sin efectivo
Más allá de las ciudades sede, el torneo dejó una cifra que retrata la expansión del cobro digital: con base en datos de Visa y de la Secretaría de Economía, 692 mil pymes incluyeron operaciones sin efectivo como forma de pago. El número superó la meta de 500 mil negocios que se había pronosticado antes del arranque del torneo.
| Métrica | Referencia | Dato |
|---|---|---|
| Meta de pymes que incorporarían pagos sin efectivo | Pronóstico previo al torneo | 500,000 |
| Pymes que incorporaron pagos sin efectivo | Resultado reportado | 692,000 |
| Pymes fuera de ciudades sede | Distribución | 71% |
| Incremento de transacciones en radio de 5 km (estadios + Fan Festival) | Durante el torneo | +37% |
El detalle más significativo está en la distribución: 71% de esas pymes se ubicaron fuera de las ciudades sede. Esto sugiere que el impulso no se limitó al perímetro de los estadios o a las zonas turísticas más evidentes; también alcanzó a negocios que, por ubicación, podrían haber tardado más en adoptar pagos digitales.
En paralelo, los negocios ubicados en un radio de 5 kilómetros alrededor de los estadios sede y del Fan Festival en las tres ciudades incrementaron sus transacciones 37%. Ese “anillo” de consumo —restaurantes, tiendas de conveniencia, autoservicios— es donde el pago rápido se vuelve crítico: el cliente entra, compra y se va. En ese contexto, el efectivo compite con desventajas: contar cambio, esperar, cargar billetes.
La adopción de pagos sin efectivo por parte de pymes también se entiende como una respuesta a expectativas del consumidor. Si el visitante paga con tarjeta sin contacto o con billetera digital dentro del evento, difícilmente querrá “retroceder” al efectivo al salir. El comercio que no acepta esos medios pierde ventas por fricción, no necesariamente por precio o producto.
Paso 4: Experiencia cashless en el Estadio Ciudad de México
El caso más contundente de operación sin efectivo se vivió en el Estadio Ciudad de México. Durante sus cinco partidos, operó bajo un esquema completamente cashless y registró ventas de alimentos y bebidas sin un solo billete de por medio. El dato no solo es voluminoso: es una prueba operativa de que el cobro digital puede sostenerse en escenarios de alta densidad y alta rotación.
La experiencia también se contrastó con otros estadios del torneo en Norteamérica. En Toronto y Boston, el pago en efectivo estaba explícitamente prohibido, obligando a realizar compras de alimentos, bebidas y productos oficiales mediante medios electrónicos. Aunque no existe todavía un balance oficial de FIFA que determine qué porcentaje exacto se hizo con billeteras digitales, la dirección que describe Hagemeister Rey es clara: el efectivo está dejando de ser opción en grandes eventos por eficiencia, no por una “imposición ideológica”.
Detrás del “tap” hay una cadena tecnológica que suele pasar desapercibida para el usuario. Hagemeister Rey lo resume como un proceso que va más allá de “tener una app”: conectar la billetera con redes financieras, validar la operación, aplicar reglas de seguridad, gestionar riesgo y confirmar el movimiento del dinero, sin afectar la comodidad del cliente.
Del tap a la liquidación
Qué pasa en un pago cashless típico (del “tap” a la confirmación):
1) Inicio: el cliente acerca tarjeta/dispositivo (NFC) o paga con billetera.
2) Lectura y tokenización: el terminal/billetera envía credenciales (a menudo tokenizadas) al adquirente/red.
3) Autorización: el emisor valida fondos/límites y reglas antifraude.
4) Respuesta en caja: aprobación/declinación; se imprime o muestra comprobante.
5) Liquidación: el comercio recibe el abono según el ciclo del adquirente.
Checkpoints que suelen definir la experiencia en eventos masivos:
- Si falla conectividad o hay latencia, se forman filas (el problema se amplifica por volumen).
- Si hay reglas antifraude muy agresivas, suben declinaciones (fricción para turistas).
- Si el terminal no está bien configurado, el “tap” se vuelve más lento que el efectivo.
En términos de industria, el aprendizaje es doble: el cashless no es solo un tema de aceptación, sino de resiliencia. En un estadio, cualquier falla se multiplica por miles de transacciones. Que el modelo haya operado y generado ventas millonarias refuerza la idea de que el pago digital ya no es piloto: es infraestructura de consumo.
Paso 5: Crecimiento del uso de pagos contactless en México
El Mundial llegó en un momento en que el pago sin contacto ya venía escalando, pero aún no era dominante. El avance reciente es notable: hace apenas dos años, solo 2% de las personas en México usaba pagos contactless de forma habitual; hoy esa cifra ronda 30%, según datos de Visa.
Normalización acelerada del pago sin contacto
Cómo leer el salto de contactless (2% → ~30%) sin perder el contexto:
- Antes: la tecnología existía, pero el hábito era minoritario (poca repetición y confianza).
- Después: el “tap” se vuelve una rutina visible en comercios y eventos (más repetición = más normalización).
- Qué lo acelera: escenarios de alta demanda (filas/tiempos) donde la rapidez se vuelve parte de la experiencia; si funciona una y otra vez, se instala el comportamiento.
Ese salto ayuda a explicar por qué un evento masivo puede acelerar la curva. Si una parte relevante de la población ya tiene acceso a tarjetas sin contacto o billeteras en el celular, el “catalizador” no es la disponibilidad tecnológica, sino la confianza y la costumbre. El torneo, con su volumen de asistentes y su necesidad de rapidez, empuja a probar y repetir.
Además, el crecimiento de transacciones sin contacto se reflejó en categorías de consumo cotidiano. Es decir, el contactless no se quedó en el estadio; se derramó hacia el gasto diario alrededor del evento.
La lectura para comercios es directa: el cliente está entrenándose para pagar con menos fricción. En la medida en que el “tap” se vuelve normal, la experiencia de cobro se convierte en parte del producto. Filas más cortas, menos manejo de efectivo y una salida más rápida del punto de venta son ventajas que el consumidor percibe, aunque no las nombre.
Paso 6: Proyecciones para SPEI y su comparación con tarjetas
Mientras el Mundial empujó el uso de tarjetas y billeteras sin contacto, el ecosistema mexicano de pagos digitales tiene otro protagonista en ascenso: SPEI. De acuerdo con Banxico, el volumen de operaciones de SPEI está proyectado para superar al de pagos con tarjetas de crédito y débito hacia finales de 2026.
Los números recientes muestran por qué esa proyección es plausible. En 2025, SPEI procesó más de 7,300 millones de transferencias, con un valor total cercano a 600 billones de pesos. En comparación, en 2024 los pagos con tarjeta sumaron 9,887 millones de transacciones, con un valor de 5.8 billones de pesos. Son rieles distintos —transferencias vs. pagos con tarjeta—, pero la tendencia apunta a una adopción masiva de transferencias para usos cotidianos.
Cómo interpretar estas cifras: el valor total de SPEI incluye transferencias de muy distintos montos (no solo compras minoristas), por lo que el contraste de valor con tarjetas no describe por sí mismo “qué se usa más para comprar”, mientras que la proyección citada se centra en el número de operaciones.
SPEI y tarjetas: usos comparados
SPEI vs. tarjetas: trade-offs prácticos al comparar “uso” (más allá del volumen)
- Volumen de operaciones: útil para ver adopción masiva; no dice por sí solo en qué se usa (compra minorista vs. transferencias entre personas/negocios).
- Valor total: en SPEI puede inflarse por transferencias de alto monto; en tarjetas suele reflejar más consumo minorista.
- Confirmación al cliente: en tarjeta, la autorización es inmediata en caja; en SPEI, la experiencia depende de cómo el comercio valide/concilié el pago.
- Disputas/contracargos: tarjetas suelen tener mecanismos de contracargo; en transferencias, la reversión no funciona igual, por lo que la prevención de fraude y la verificación del receptor cobran más peso.
También hay señales de aceptación en comercios: 78% de los negocios formales aceptan transferencias electrónicas, un porcentaje que supera la disponibilidad de terminales punto de venta para tarjetas. En individuos, se estima que alrededor de 73.5 millones de adultos usan SPEI.
El efectivo, sin embargo, sigue siendo dominante en compras pequeñas: más de 85% de los adultos lo usa como método principal para pagos menores a 500 pesos. Eso marca el límite inmediato del cambio: la digitalización avanza, pero convive con hábitos, brechas de confianza y diferencias de infraestructura.
En ese tablero, el Mundial puede leerse como un evento que empuja el “pago digital” en general —tarjetas, billeteras, transferencias— y acelera la normalización. La pregunta ya no es si habrá más pagos digitales, sino qué riel ganará más terreno en el día a día.
El Futuro de los Pagos Digitales en México: SPEI como Protagonista
1. La Evolución de SPEI y su Impacto en el Comercio
SPEI nació como infraestructura de transferencias interbancarias y, con el tiempo, se convirtió en un riel de uso cotidiano. Fue lanzado por Banco de México el 13 de agosto de 2004 para modernizar transferencias y sustituir procesos anteriores más manuales y costosos. Un punto de inflexión llegó en 2016, cuando Banxico abrió la participación de SPEI a entidades no bancarias, incluyendo fintechs, lo que catalizó integraciones y nuevos productos alrededor de transferencias.
En el comercio, su atractivo es operativo: disponibilidad 24/7, liquidación casi inmediata y, en muchos casos, costo bajo o nulo para el usuario. Para negocios, aceptar transferencias puede reducir dependencia de terminales y comisiones asociadas a tarjetas, lo que explica por qué una proporción alta de comercios formales ya las acepta.
SPEI también convive con iniciativas complementarias como CoDi (pagos con QR, 2019) y DiMo (transferencias por número móvil, 2023). Sin embargo, su adopción ha sido menor: hacia septiembre de 2025, CoDi registraba 21.8 millones de cuentas validadas y 17.8 millones de operaciones acumuladas, cifras pequeñas frente a la escala de SPEI.
El reto hacia adelante no es solo crecer: es sostener confianza y seguridad. Persisten preocupaciones por fraude y protección de datos, además de brechas de alfabetización digital. Aun así, la trayectoria de volumen sugiere que SPEI se está consolidando como estándar de transferencia para personas y comercios.
2. Comparativa entre SPEI y Métodos de Pago Tradicionales
La comparación con tarjetas y efectivo muestra un mercado en transición. Las tarjetas tienen amplia presencia, pero no todo titular las usa para pagar: se reporta que un tercio de quienes tienen tarjeta no la utilizan en pagos. En crédito, la penetración es menor: 15.7% de los adultos cuenta con tarjeta de crédito. En cambio, SPEI suma decenas de millones de usuarios y se acerca, por volumen, a los pagos con tarjeta.
| Método | Dónde suele ganar | Dónde suele perder | Lo que implica para comercios/pymes |
|---|---|---|---|
| SPEI (transferencia) | Pagos entre personas/negocios; cobros sin terminal; disponibilidad 24/7 | Validación/conciliación puede ser más exigente; reversión no funciona como en tarjeta | Útil para reducir comisiones/terminales, pero requiere proceso claro de confirmación y conciliación |
| Tarjeta (incl. contactless) | Experiencia en caja muy rápida; aceptación turística; autorización inmediata | Comisiones y dependencia de terminal/adquirente | Ideal para alto flujo y visitantes; conviene optimizar “tap” y minimizar declinaciones |
| Efectivo | Montos bajos; lugares con conectividad limitada; hábito arraigado | Filas, cambio, manejo de efectivo y seguridad | Seguirá coexistiendo; digitalizar no es “todo o nada”, es ampliar opciones |
El efectivo conserva su fortaleza en montos bajos: más de 85% de los adultos lo prefiere para compras menores a 500 pesos. Esa realidad explica por qué el cambio será gradual y segmentado: urbano vs. rural, jóvenes vs. mayores, comercios con conectividad vs. comercios con infraestructura limitada. La penetración de internet también marca diferencias: 86.9% en zonas urbanas frente a 68.5% en rurales.
En este contexto, el Mundial actuó como un “laboratorio” de adopción acelerada: normalizó pagos sin efectivo en momentos de alta demanda y mostró que la experiencia digital puede ser más eficiente. Si el consumidor se acostumbra a pagar rápido con un tap o una transferencia, el comercio tenderá a ofrecer ambos caminos.
La proyección de Banxico —SPEI superando a tarjetas en volumen hacia finales de 2026— no implica la desaparición de las tarjetas, sino un reacomodo: transferencias como riel dominante para muchos pagos digitales, tarjetas como herramienta clave para otros usos, y efectivo resistiendo en transacciones pequeñas. El resultado es un ecosistema más híbrido, donde la experiencia de cobro se vuelve parte central de la competitividad comercial.
En Pagoralia seguimos estos cambios desde la óptica del comercio en México: qué rieles (tarjeta, contactless, billeteras y SPEI) reducen fricción en el checkout y cómo se traducen en adopción real en pymes.
Este artículo refleja información y declaraciones públicas disponibles al momento de su publicación, incluyendo datos atribuidos a Visa, Banxico y autoridades económicas citadas en el texto. Algunas métricas y desgloses pueden cambiar cuando se publiquen cifras oficiales más recientes o se actualicen los registros. Además, los hábitos de pago pueden variar según la región, la conectividad y el perfil del comercio.

Transformando digitalmente a PYMEs en Latinoamérica con soluciones de pagos digitales. Con más de 20 años de experiencia liderando proyectos en innovación financiera y tecnología. “Wanna Be” escritor de tecnología y tendencias de negocios.

