Tabla de contenidos
- 1. Tiendas 3B adopta CoDi y elimina tarjetas
- 2. Paso 1: Implementación del cambio en caja
- 3. Paso 2: Razones detrás de la decisión de Tiendas 3B
- 4. Paso 3: Métodos de pago aceptados en Tiendas 3B
- 4.1 Uso de CoDi
- 4.2 Pagos en efectivo
- 5. Paso 4: ¿Qué es CoDi y cómo funciona?
- 6. Paso 5: Obstáculos para la adopción de CoDi
- 7. Paso 6: Cambios regulatorios que afectan los pagos digitales
- 8. Paso 7: Importancia de los pagos electrónicos en la economía
- 9. Conclusiones sobre la adopción de CoDi en Tiendas 3B
- 9.1 Impacto en la inclusión financiera
- 9.2 Recomendaciones para comerciantes
- 9.3 Perspectivas futuras para los pagos digitales en México
Tiendas 3B adopta CoDi y elimina tarjetas
- Tiendas 3B dejará de aceptar tarjetas de crédito y débito en algunas sucursales.
- La cadena apostará por CoDi (de Banxico) y efectivo para cobrar.
- El argumento central: aceptar tarjetas es más caro y ese costo termina en el precio al cliente.
- El movimiento reabre el debate: si CoDi es gratuito, ¿por qué no lo usa la mayoría?
Adopción y alcance actual de CoDi
- Lo confirmado hasta ahora es un cambio parcial: la medida aplica “en algunas sucursales”, por lo que puede variar por zona y tienda.
- CoDi es un sistema de cobro/pago impulsado por Banco de México (Banxico) y operado desde la app bancaria del cliente.
- Para dimensionar el contexto de adopción: la ENIF 2024 (INEGI) reportó que 38% de personas (15–70) conocía CoDi y, entre quienes lo conocían, 12.8% dijo haberlo usado.
- En actividad del sistema: el Panorama Anual de Inclusión Financiera 2025 (CNBV) reportó que a diciembre de 2024 hubo casi 307,000 transferencias enviadas por CoDi (18% menos que en 2023) y cerca de 2.2 millones de cuentas realizaron al menos un pago en el periodo.
Paso 1: Implementación del cambio en caja
Tiendas 3B comenzó a aplicar un cambio que impacta directamente el “momento de la verdad” en el retail: el pago en caja. Concentrará su cobro en CoDi y efectivo.
En el alcance reportado, el ajuste aplica en algunas sucursales, por lo que la experiencia puede variar según la tienda.
El ajuste no es menor porque, en México, la tarjeta se volvió un estándar de conveniencia para compras cotidianas. Sin embargo, el caso de 3B pone sobre la mesa una realidad operativa: en comercios de márgenes ajustados, cada punto porcentual de costo de aceptación pesa.
La decisión también funciona como un experimento a escala: Tiendas 3B es un jugador grande del formato hard discount y, por volumen, puede “forzar” aprendizaje del consumidor. En paralelo, el cambio exhibe una tensión que atraviesa a todo el ecosistema: el país quiere menos efectivo, pero el usuario final suele preferir lo que sea más rápido y familiar en caja.
En términos prácticos, el mensaje para el cliente es simple: si en esa sucursal ya no hay terminal bancaria, habrá que pagar con billetes y monedas o con transferencia vía CoDi desde la app del banco.
Flujo de cobro sin fricción
Mini flujo en caja (lo que suele pasar y cómo evitar fricción):
1) Antes de cobrar (cajero): confirma si la sucursal está en esquema solo CoDi + efectivo y que el QR/lector esté visible.
2) Cliente elige método:
- Efectivo: se cobra normal.
- CoDi: el comercio genera el cobro y muestra el QR.
3) Checkpoint de validación (cliente): antes de autorizar, revisa nombre del receptor, monto y concepto.
4) Confirmación (ambos): el pago cuenta como completado cuando aparece notificación de operación exitosa (no solo “cobro generado”).
5) Si falla CoDi (plan B rápido):
- Sin señal/batería/app desactualizada/enrolamiento pendiente → pagar en efectivo.
- Si el cliente insiste en CoDi → intentar de nuevo solo si no se alarga la fila; de lo contrario, cerrar con efectivo y sugerir enrolarse/actualizar app para la próxima compra.
Paso 2: Razones detrás de la decisión de Tiendas 3B
El motivo declarado es económico: Tiendas 3B consideró que aceptar tarjetas es más caro y que ese costo termina afectando a los clientes finales. En un modelo de “Bueno, Bonito y Barato”, la promesa de precio depende de controlar gastos operativos, y el cobro con tarjeta suele implicar comisiones y costos asociados.
El giro hacia CoDi también reaviva una pregunta incómoda para el sistema financiero: si existe una plataforma gratuita para cobrar y pagar, desarrollada por el Banco de México, ¿por qué su uso no es mayoritario? Parte de la respuesta está en los incentivos: el comercio busca bajar costos; el consumidor busca rapidez; y los intermediarios tradicionales no siempre ganan con un esquema que reduce comisiones.
Jorge Malanco, director de Continuidad Operativa en el Sistema de Transferencias y Pagos (STP), lo planteó como un punto de inflexión: se ha avanzado en desincentivar el efectivo y este tipo de decisiones deberían aprovecharse para impulsar educación e inclusión financiera, explicando cómo acceder a medios digitales y por qué convienen.
En su lectura, uno de los grandes frenos ha sido el propio sector bancario: “parece que uno de los grandes stoppers… son los bancos”, dijo, anticipando que esa resistencia podría tener menos margen conforme avance la agenda de digitalización.
Balance entre costo y conveniencia
El balance que está jugando 3B (y por qué no es una decisión “gratis”):
- A favor (costos): menos costo de aceptación que tarjeta → más margen para sostener precios bajos.
- A favor (operación): menos dependencia de terminales bancarias; cobro digital vía app del cliente.
- En contra (conveniencia): pagar con CoDi puede ser más lento que “insertar/tocar” tarjeta si el cliente no está enrolado o no tiene señal.
- Riesgo comercial: si una parte de clientes solo trae tarjeta, puede haber ventas perdidas en esas sucursales.
- Mitigación clave: mantener efectivo como respaldo reduce exclusión y evita que un fallo de conectividad “mate” la compra.
Paso 3: Métodos de pago aceptados en Tiendas 3B
El nuevo esquema se resume en dos opciones: CoDi y efectivo. Para el consumidor, esto cambia hábitos: ya no basta con “traer la tarjeta”; ahora importa traer efectivo suficiente o tener banca móvil activa y conectividad para pagar con QR.
Para el comercio, el cambio simplifica la aceptación (menos infraestructura de terminales) y busca reducir costos. Pero también exige ejecución: señalización clara, personal que sepa orientar y un flujo de caja que no se vuelva más lento. En un formato de alto volumen, cualquier fricción se nota.
A nivel país, el caso sirve como termómetro de adopción: si un retailer masivo empuja CoDi, puede aumentar el “conocimiento práctico” (no solo el de nombre). Aun así, la evidencia reciente muestra que el efectivo sigue dominando compras pequeñas, lo que sugiere que CoDi compite más por conveniencia que por disponibilidad.
| Método | Qué necesitas | Velocidad típica en caja | Fallas típicas | Comprobante/confirmación |
|---|---|---|---|---|
| CoDi | App bancaria con CoDi habilitado, internet/datos, teléfono con batería | Rápida si ya estás enrolado y con señal; puede volverse lenta si hay que buscar la opción o actualizar app | Sin señal, app desactualizada, no enrolado, QR mal visible, confusión entre “cobro generado” vs “pago exitoso” | Notificación en app y folio/confirmación para quien paga y quien cobra |
| Efectivo | Billetes/monedas y, de ser posible, cambio | Muy rápida si hay cambio; se frena si faltan denominaciones | Falta de cambio, billetes dañados, conteo/errores | Ticket/nota del comercio; no hay confirmación bancaria |
Uso de CoDi
CoDi (Cobro Digital) es el carril que Tiendas 3B está privilegiando para pagos electrónicos. Funciona desde la app del banco del cliente y se activa en caja mediante un código QR (o, en algunos casos, acercando teléfonos si ambos tienen NFC).
Para pagar, el cliente debe abrir su banca móvil, entrar a la sección CoDi, escanear el QR del cobro, revisar datos (beneficiario, monto, concepto) y autorizar con el mecanismo de seguridad del banco (NIP, biometría, token u otro). La transferencia se completa y el dinero queda disponible en la cuenta receptora, con notificación para ambas partes.
En términos de seguridad, Banxico recomienda no autorizar solo porque “está el QR” en el establecimiento: hay que verificar nombre del receptor e importe, y confirmar que la notificación indique operación exitosa (no solo cobro generado). También insiste en no compartir NIP, contraseñas o códigos de autenticación.
Si CoDi no aparece en la app, la recomendación es actualizarla y consultar a la institución financiera. Banxico ofrece atención en 800 BANXICO (opción 3), 800-POR-CODI y el correo codi@banxico.org.mx.
Pagos en efectivo
El efectivo se mantiene como la alternativa universal: no requiere teléfono, datos móviles ni app bancaria. En México, además, sigue siendo el método dominante para compras de bajo monto: se reporta que 85.2% de los adultos usa efectivo para compras menores a 500 pesos.
Para Tiendas 3B, conservar el efectivo reduce el riesgo de excluir a clientes que no tienen cuenta bancaria o que no usan banca móvil. Pero también implica costos operativos conocidos: manejo de caja, seguridad, traslado y conciliación. En el día a día, el efectivo es rápido cuando hay cambio y el flujo está aceitado; se vuelve fricción cuando faltan denominaciones o cuando el cliente necesita retirar en otro lugar.
El punto clave es que, en el modelo “solo efectivo + CoDi”, el efectivo funciona como red de seguridad para la transición. Si el cliente no logra pagar con CoDi (por falta de señal, batería o enrolamiento), el efectivo evita que la venta se pierda. En ese sentido, el esquema no es “cashless”: es un intento de mover parte del volumen a un riel digital sin costo de aceptación, manteniendo el método tradicional como respaldo.
Paso 4: ¿Qué es CoDi y cómo funciona?
CoDi es una plataforma de cobro y pago digital desarrollada por el Banco de México y montada sobre SPEI (Sistema de Pagos Electrónicos Interbancarios). Su promesa es directa: transferencias para pagos mediante QR (y opciones como NFC), con disponibilidad rápida del dinero en la cuenta receptora y, sobre todo, con un enfoque de bajo costo para el ecosistema.
En otras palabras: SPEI es la infraestructura de transferencias y CoDi es la forma de iniciar el cobro/pago desde la app bancaria (por ejemplo, con QR).
Para usar CoDi, Banxico establece requisitos básicos:
- Tener una cuenta en una institución financiera.
- Un teléfono celular con conexión a internet.
- La app móvil del banco o institución financiera con CoDi habilitado (y actualizada).
El flujo típico en comercio es:
1) El cliente abre la app del banco y se enrola en CoDi (si no lo ha hecho).
2) El comercio genera el cobro CoDi.
3) El cliente escanea el QR (o usa NFC si aplica).
4) Revisa datos y autoriza con el método de seguridad del banco.
5) Ambas partes reciben confirmación cuando la transferencia se completa.
En el debate público, CoDi suele presentarse como “gratuito”, pero su adopción depende de algo más que el precio: depende de la experiencia en caja. A diferencia de “pasar la tarjeta” o “acercar el teléfono” con una wallet, CoDi exige abrir app, navegar, escanear y confirmar. Esa secuencia, aunque razonable, compite contra hábitos muy arraigados.
Aun así, el sistema muestra señales mixtas: la ENIF 2024 reportó que 38% de personas de 15 a 70 años conocía CoDi (vs 34% dos años antes) y, entre quienes lo conocían, 12.8% dijo haberlo usado (vs 8.3% en 2021).
CoDi y SPEI sin confusión
Mapa rápido para no confundir conceptos (CoDi vs SPEI):
- SPEI: la “carretera” interbancaria por donde viaja la transferencia.
- CoDi: la “interfaz de cobro” para comercios/personas (QR o NFC) que dispara una transferencia sobre SPEI desde la app bancaria.
- Qué ve el usuario: un QR en caja + confirmación en su app.
- Qué le importa al comercio: confirmación de pago y disponibilidad del dinero en la cuenta receptora.
- Dónde suele trabarse: no en SPEI como infraestructura, sino en la experiencia (enrolamiento, señal, pasos en app, verificación de confirmación).
Paso 5: Obstáculos para la adopción de CoDi
El caso Tiendas 3B ilustra que el principal reto de CoDi no es su existencia, sino su adopción sostenida. Hay obstáculos de tres tipos: incentivos, experiencia de usuario y coordinación del ecosistema.
En incentivos, Jorge Malanco (STP) fue explícito: uno de los grandes “stoppers” han sido los bancos, en la medida en que un esquema de cobro sin comisiones de tarjeta puede reducir ingresos asociados a la aceptación tradicional. Esa fricción de intereses puede traducirse en menor promoción, menor visibilidad en apps o una experiencia menos pulida.
En experiencia de usuario, CoDi compite contra métodos extremadamente simples. Abrir la app bancaria, ubicar CoDi, escanear, revisar y autorizar puede sentirse largo en una fila. Además, depende de conectividad, batería y de que el cliente tenga la app actualizada y el enrolamiento hecho.
En adopción real, los datos muestran que conocer no es usar. La ENIF 2024 indica crecimiento en conocimiento y uso declarado, pero todavía con proporciones bajas. Y el Panorama Anual de Inclusión Financiera 2025 (CNBV) reportó que a diciembre de 2024 hubo casi 307,000 transferencias enviadas por CoDi, 18% menos que en 2023; además, cerca de 2.2 millones de cuentas realizaron al menos un pago en el periodo reportado.
El efectivo, por su parte, sigue siendo dominante en compras pequeñas, lo que limita el “espacio natural” de CoDi en el día a día. En ese contexto, el empuje de un retailer masivo puede ayudar, pero no elimina por sí solo la fricción.
Barreras reales para adoptar CoDi
Barreras de adopción, ordenadas por “lo que más se siente” en la vida real:
- Fricción en caja: más pasos que tarjeta/wallet; si hay fila, se nota.
- Infraestructura personal: señal/datos, batería, app actualizada, enrolamiento previo.
- Confianza y verificación: distinguir “cobro generado” vs “pago exitoso” y revisar beneficiario/monto.
- Incentivos del ecosistema: si bancos/comercios no lo promueven o lo esconden en la app, el aprendizaje se frena.
- Hábito país: con efectivo dominante en compras pequeñas, CoDi compite por conveniencia, no por “existencia”.
Paso 6: Cambios regulatorios que afectan los pagos digitales
El impulso a pagos digitales no ocurre en el vacío: se está moviendo también por cambios y señales regulatorias. Malanco mencionó una estrategia de gobierno orientada a un plan digital y apuntó a una modificación relevante: “se acaba de hacer una modificación a las circulares”, con cambios en umbrales en cuentas N2. En paralelo, citó el avance del uso de pagos digitales en casetas de peaje y gasolineras.
La lógica es clara: cuando sectores de alta frecuencia (como peaje y combustible) adoptan pagos digitales, se normaliza el hábito y se reduce la dependencia del efectivo. Para el ecosistema, eso puede empujar infraestructura, educación y confianza.
Samantha Beltrán, especialista en cumplimiento regulatorio y riesgos, añadió un matiz clave: si decisiones como el cobro digital en gasolinerías y peaje se consolidan, podrían sentar un precedente para otros sectores al demostrar que es posible reducir costos de aceptación sin trasladarlos al consumidor.
Aun así, la regulación y la política pública enfrentan una tensión estructural: empujar modelos más digitales puede acelerar formalización y trazabilidad, pero también puede generar exclusión si no se cuida el acceso (cuentas, conectividad, alfabetización digital). El caso 3B, al mantener efectivo, parece reconocer esa realidad mientras prueba un carril digital de bajo costo.
Paso 7: Importancia de los pagos electrónicos en la economía
Más allá de la caja de una tienda, los pagos electrónicos importan por tres razones que se repiten en el diagnóstico de especialistas: formalización, trazabilidad y acceso a servicios financieros. Beltrán lo sintetizó: los pagos electrónicos son clave para la economía formal y para abrir puertas a productos financieros, pero el sistema vive una tensión:
- Altas comisiones → menor adopción
- Menor adopción → menor inclusión financiera
- Modelos sin efectivo → mayor digitalización, pero potencial exclusión
El movimiento de Tiendas 3B se ubica justo en ese triángulo. Por un lado, busca evitar costos de aceptación que, en un comercio de precios bajos, pueden terminar reflejándose en el consumidor. Por otro, empuja un método digital que, en teoría, facilita trazabilidad y reduce dependencia del efectivo. Pero al mismo tiempo, si el cliente no tiene cuenta o no usa banca móvil, el riesgo de exclusión aparece; de ahí que el efectivo siga presente.
En términos de comportamiento, la persistencia del efectivo en compras menores a 500 pesos (85.2% de uso) muestra que el reto no es solo tecnológico: es cultural y de conveniencia. Y también de percepción: se reporta que solo 45.5% cree que la mayoría de tiendas acepta transferencias o tarjetas, lo que limita el incentivo a “aprender” un método digital para el día a día.
Impacto de pagos electrónicos
Qué cambia en la economía cuando más pagos se vuelven electrónicos (en simple):
- Formalización: más transacciones registradas facilitan operar “en regla” y acceder a servicios.
- Trazabilidad: ayuda a conciliar cobros/pagos y reduce disputas por “sí pagué / no pagué”.
- Acceso financiero: el historial de uso digital puede abrir puertas a productos (según cada institución).
- Costo vs adopción: si aceptar pagos es caro, se frena el uso; si es barato pero incómodo, también.
- Inclusión: si se empuja lo digital sin alternativas, se puede dejar fuera a quien no tiene cuenta, smartphone o conectividad.
Conclusiones sobre la adopción de CoDi en Tiendas 3B
Tiendas 3B convirtió un tema técnico —el costo de aceptación— en una conversación masiva sobre hábitos de pago. Su apuesta por CoDi + efectivo funciona como prueba de estrés para el sistema: ¿puede un riel gratuito, impulsado por Banxico, competir en la práctica con la tarjeta y la inercia del efectivo?
Los datos disponibles dibujan un panorama de avance lento pero real: más personas conocen CoDi y una proporción mayor dice haberlo usado, aunque el volumen de transferencias reportado por CNBV mostró una caída interanual a diciembre de 2024. En 2026, Banxico registró 11,687 operaciones en un día específico (27 de julio), una señal puntual de actividad, pero no necesariamente de masificación.
El desenlace dependerá menos de anuncios y más de ejecución: experiencia en caja, educación al usuario, incentivos alineados y continuidad regulatoria.
Datos actuales y pendientes clave
Lo que sabemos vs. lo que todavía falta por ver (con datos y límites claros):
- Sabemos: el cambio es parcial (“algunas sucursales”) y el esquema se centra en CoDi + efectivo.
- Sabemos: en adopción, la ENIF 2024 (INEGI) reporta 38% de conocimiento y 12.8% de uso declarado entre quienes lo conocen.
- Sabemos: en actividad reportada, la CNBV (Panorama 2025) registró casi 307,000 transferencias enviadas por CoDi en dic-2024 (con caída anual) y ~2.2 millones de cuentas con al menos un pago en el periodo.
- Sabemos: Banxico reportó 11,687 operaciones en CoDi el 27 de julio de 2026 (dato puntual de un día).
- Falta por ver: si el piloto se expande, si cambia el mix (más CoDi y menos efectivo) y si el cliente percibe el pago como igual de rápido que tarjeta.
Impacto en la inclusión financiera
El caso puede ser un “punto de inflexión” si se usa para educación financiera práctica: enrolamiento, verificación de beneficiario, comprobantes y seguridad. CoDi exige una cuenta y un smartphone con internet; por eso, mantener el efectivo evita excluir a quienes están fuera del sistema.
Al mismo tiempo, cada pago digital exitoso puede ser una puerta de entrada a mayor uso de banca móvil. En un país donde el efectivo domina compras pequeñas, el reto es convertir el primer uso en hábito, sin fricción excesiva.
Recomendaciones para comerciantes
Para comercios que evalúan CoDi, la lección principal es operativa: el método puede ser barato, pero no es automático. Algunas prácticas alineadas con las recomendaciones de Banxico y con lo que exige la caja diaria:
- Señalización clara de que se acepta CoDi y cómo se paga (QR visible, instrucciones breves).
- Capacitar al personal para guiar al cliente: dónde está CoDi en la app, cómo escanear, qué revisar antes de autorizar.
- Enfatizar seguridad: verificar beneficiario e importe; no pedir NIP ni códigos; confirmar “operación exitosa”.
- Pedir y guardar comprobantes/folios en pagos relevantes, para conciliación y aclaraciones.
Perspectivas futuras para los pagos digitales en México
Los cambios en circulares mencionados por Malanco (umbrales en cuentas N2) y el empuje de pagos digitales en casetas y gasolineras apuntan a un entorno donde lo digital será más cotidiano. Si esos usos se consolidan, pueden acelerar confianza y normalización.
Pero CoDi seguirá enfrentando el mismo examen: facilidad en el punto de venta. Si la experiencia se percibe lenta frente a alternativas, su crecimiento será incremental. Si, en cambio, grandes aceptadores como Tiendas 3B lo vuelven “parte del día a día” y el ecosistema reduce fricción, el sistema puede ganar el volumen que su diseño —gratuito y sobre SPEI— promete desde el papel.
Desde la óptica editorial de PAGORALIA, el aprendizaje más útil para comercios y pymes es que la adopción de un riel de pago no se decide solo por costo: se gana (o se pierde) en la operación diaria del checkout, la capacitación del personal y la claridad con la que el cliente entiende qué está autorizando.
Este artículo refleja información pública disponible al momento de su redacción, incluyendo cifras difundidas por fuentes oficiales y especialistas citados. La implementación puede variar por sucursal y cambiar con el tiempo conforme el piloto se expanda o se ajuste. Si vas a pagar con CoDi, conviene confirmar en caja el método disponible y verificar siempre beneficiario y monto antes de autorizar.

Transformando digitalmente a PYMEs en Latinoamérica con soluciones de pagos digitales. Con más de 20 años de experiencia liderando proyectos en innovación financiera y tecnología. “Wanna Be” escritor de tecnología y tendencias de negocios.

