Tabla de contenidos
- 1. Casi un millón de tienditas adoptan pagos digitales
- 2. Paso 1: Incorporación de pagos digitales en negocios
- 3. Paso 2: Estrategia de digitalización para mipymes
- 4. Paso 3: Implementación del programa ‘Crece tu Mipyme con pagos digitales’
- 5. Paso 4: Evaluación de necesidades mediante la encuesta de ATDT
- 6. Paso 5: Capacitación y acompañamiento para negocios familiares
- 7. Paso 6: Promoción de sistemas de pagos digitales
- 8. La digitalización de las tienditas en México: un camino hacia el futuro
- 8.1 1. La importancia de la digitalización en el comercio local
- 8.2 2. Estrategias para la adopción de pagos digitales
- 8.3 3. Retos y oportunidades en el proceso de digitalización
Casi un millón de tienditas adoptan pagos digitales
- Entre septiembre de 2025 y junio de 2026 se digitalizaron 841,156 negocios para ampliar el uso de cobros electrónicos.
- La adopción no es solo “poner una terminal”: también implica herramientas, capacitación y acompañamiento.
- En 2026, el gobierno levantó una encuesta a 883 micro y pequeños negocios para entender barreras y necesidades.
- Se promueven CoDi y DiMo (Banxico, vía SPEI) como opciones de cobro desde el celular.
| Dato clave | Cifra | Periodo / alcance | Fuente mencionada en la nota |
|---|---|---|---|
| Negocios “digitalizados” (incorporaron algún medio de cobro electrónico) | 841,156 | Septiembre 2025 – junio 2026 | Segundo Informe de Gobierno (citado por El Economista) |
| Programa asociado | “Crece tu Mipyme con pagos digitales” | Implementado en diciembre de 2025 | Gobierno federal (reporte del programa) |
| Bancos participantes | 12 | Desde diciembre de 2025 | Gobierno federal (reporte del programa) |
| Encuesta para entender barreras y necesidades | 883 negocios | 2026 | ATDT — “Encuesta sobre Pagos Digitales para Negocios Familiares” |
| Sistemas promovidos para cobro desde celular | CoDi y DiMo | Operan vía SPEI | Banco de México (Banxico) |
Paso 1: Incorporación de pagos digitales en negocios
En la tiendita de barrio, el efectivo sigue siendo el rey: billetes y monedas dominan la operación diaria por costumbre, rapidez y porque muchos clientes aún prefieren pagar “como siempre”. Pero el panorama se mueve. Cada vez más pequeños comercios en México están incorporando pagos digitales para cobrar desde el celular o con una terminal, en un cambio que ya alcanza a cientos de miles de establecimientos.
El dato que marca el ritmo del viraje es oficial: en ese periodo se digitalizaron negocios mediante una estrategia enfocada en ampliar el uso de medios de cobro digitales entre micro, pequeñas y medianas empresas.
En este contexto, “digitalizar” se entiende como incorporar algún medio de cobro electrónico (por ejemplo, cobro desde el celular, QR o terminal), no necesariamente como dejar de usar efectivo por completo. La cifra es relevante por el peso de las tienditas y negocios familiares en la economía cotidiana: son el punto de compra recurrente para millones de personas y, a la vez, un segmento históricamente rezagado en adopción tecnológica.
Sin embargo, “incorporar pagos digitales” no significa que el efectivo desaparezca ni que todos los comercios queden al mismo nivel de modernización. En la práctica, la digitalización puede empezar con algo tan básico como aceptar una transferencia o un cobro con QR, y avanzar —si el negocio lo sostiene— hacia una operación más ordenada: registro de ventas, conciliación, control de caja y, eventualmente, acceso a productos financieros.
La clave es entender que el primer paso no es únicamente técnico. Es operativo: integrar el cobro digital al flujo real del mostrador sin frenar la fila, sin confundir al cliente y sin generar desconfianza. Por eso, el avance se mide no solo por cuántos comercios “ya tienen” un método electrónico, sino por qué tan viable es su uso cotidiano.
Cobros digitales sin contratiempos
- Antes de cobrar: define “qué aceptas hoy” (transferencia/QR/terminal) y colócalo visible en caja para evitar explicaciones largas.
- Durante el cobro: pide al cliente que muestre el comprobante en pantalla y confirma en tu app/banca que el movimiento aparece (no te quedes solo con una captura).
- Si hay fila: ten una frase corta y repetible (“Te comparto el QR, en cuanto me aparezca confirmado te doy el cambio/recibo”).
- Si falla la señal o la app: ofrece una alternativa inmediata (efectivo o segundo método) para no detener la venta.
- Al cierre del día: concilia 3 cosas: ventas en efectivo, ventas digitales y el total en caja/banco; anota cualquier diferencia y el motivo.
- Cada semana: revisa qué método se usó más y en qué horarios; eso te dice si el pago digital ya es rutina o solo “por excepción”.
Paso 2: Estrategia de digitalización para mipymes
La estrategia pública reportada en el periodo 2025–2026 se diseñó con un objetivo concreto: ampliar alternativas para que los comercios reciban dinero por medios electrónicos y reduzcan su dependencia exclusiva del efectivo. En el discurso, suena simple; en la calle, implica resolver fricciones que van desde conectividad y hábitos hasta capacitación y acompañamiento.
El enfoque reconoce que digitalizar pagos no es sinónimo de bancarizar por decreto. Una tiendita puede aceptar cobros digitales y aun así operar mayoritariamente en efectivo, ya sea por preferencia del cliente, por costos percibidos o por falta de familiaridad con herramientas. Por eso, la estrategia no se limita a “instalar una terminal bancaria”: también busca identificar obstáculos para adoptar soluciones de cobro digital y medir condiciones reales de preparación.
En ese sentido, el gobierno ha planteado la digitalización como un proceso escalonado: primero, habilitar el cobro; después, lograr que el cobro se use; y finalmente, que ese uso sea sostenible. La sostenibilidad depende de que el comerciante entienda el producto, confíe en él y lo incorpore a su rutina sin elevar su carga administrativa.
Además, el impulso a pagos digitales se inserta en una transformación más amplia del ecosistema financiero y de servicios públicos. La modernización de infraestructura —incluida la de organismos públicos con servicios financieros— importa porque, para el pequeño comercio, la experiencia de cobro no termina en “recibir”: sigue con la disponibilidad del dinero, la claridad del comprobante y la facilidad para operar día a día.
En resumen, la estrategia apunta a que el pago digital deje de ser una excepción (“solo si traes tarjeta”) y se convierta en una opción normalizada, especialmente en microcomercios donde el volumen de transacciones es alto, los tickets son bajos y cualquier fricción se siente de inmediato.
Adopción Sostenida de Pagos Digitales
Habilitar → Usar → Sostener (cómo se ve en una tiendita)
1) Habilitar (tener el canal listo)
- Decisión: ¿cobro desde celular (QR/transferencia) o terminal?
- Señal de avance: puedes cobrar una venta completa sin pedir ayuda y sin “adivinar” si llegó.
2) Usar (que ocurra en horas reales)
- Decisión: ¿en qué casos lo ofreces primero (tickets altos, clientes frecuentes, horas sin fila)?
- Señal de avance: el pago digital aparece varias veces al día y no te rompe el ritmo del mostrador.
3) Sostener (que no se abandone)
- Decisión: ¿cómo concilias y qué haces cuando hay fallas (señal, app, confirmación)?
- Señal de avance: cierras caja sin diferencias recurrentes y el método se mantiene activo mes a mes.
Paso 3: Implementación del programa ‘Crece tu Mipyme con pagos digitales’
El programa con nombre propio que concentra el esfuerzo reportado es “Crece tu Mipyme con pagos digitales”, implementado en diciembre de 2025 con la participación de 12 instituciones bancarias. Su lógica es pragmática: si el objetivo es masificar cobros electrónicos en el comercio de menor escala, se requiere coordinación con quienes operan infraestructura de pagos y productos de aceptación.
De acuerdo con las cifras reportadas por el gobierno federal, en ese periodo el programa permitió digitalizar negocios. El número se ha convertido en el indicador más citado del avance, pero conviene leerlo con cuidado: “digitalizar” puede abarcar distintas modalidades de aceptación, desde cobros con QR o transferencias hasta terminales, y no necesariamente implica que el negocio haya abandonado el efectivo.
La implementación también sugiere un cambio de enfoque: no se trata solo de sumar puntos de aceptación, sino de ampliar el menú de opciones para que el comercio elija lo que mejor se ajusta a su realidad. En una tiendita, por ejemplo, el cobro desde el celular puede ser más accesible que una terminal tradicional; en otros casos, la terminal puede ser la vía para atender a clientes que pagan con tarjeta.
El reto, en cualquier modalidad, es que el comerciante perciba valor inmediato: menos ventas perdidas por “no traigo efectivo”, más rapidez en el cobro y claridad en la operación. Si el beneficio no es visible, el método se queda guardado o se usa solo de forma esporádica.
En paralelo, el programa se inserta en un contexto donde el gobierno busca entender por qué algunos negocios adoptan rápido y otros no. Esa retroalimentación es crucial: masificar la aceptación es una cosa; lograr uso recurrente, otra. Y el éxito de la implementación se juega en esa diferencia.
Adopción Real de Pagos Digitales
Cómo leer “digitalizado” en la práctica (para no confundir instalación con uso)
- Entrada (lo que normalmente cuenta como incorporación): el negocio habilita al menos un medio de cobro electrónico (p. ej., QR/transferencia desde celular o terminal).
- Punto crítico 1 (primer cobro real): se realiza una venta completa y el comerciante puede verificar la recepción del dinero.
- Punto crítico 2 (repetición): el método se usa varias veces en una semana sin depender de “la persona que sabe”.
- Punto crítico 3 (cierre y conciliación): el negocio puede cuadrar ventas digitales vs. efectivo sin diferencias frecuentes.
- Resultado deseable: el pago digital se vuelve opción habitual, no solo “por si acaso”.
Paso 4: Evaluación de necesidades mediante la encuesta de ATDT
Para pasar del conteo a la comprensión, en 2026 la Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones (ATDT) diseñó la “Encuesta sobre Pagos Digitales para Negocios Familiares”.
El objetivo del ejercicio fue identificar barreras y necesidades de adopción (más allá de contabilizar puntos de aceptación), con base en respuestas de micro y pequeños negocios. El levantamiento reunió respuestas de 883 micro y pequeños negocios, con una intención clara: identificar qué tan preparados están para adoptar herramientas digitales y cuáles son sus principales necesidades.
Este paso es relevante porque cambia la pregunta. En lugar de “¿cuántos ya aceptan pagos digitales?”, la encuesta busca responder “¿qué les falta para que funcione?”. En el terreno, las barreras suelen ser menos tecnológicas de lo que parecen: dudas sobre cómo cobrar, cómo confirmar que el dinero llegó, qué hacer si falla la señal, cómo conciliar al final del día o cómo explicarle al cliente el proceso sin perder tiempo.
La encuesta también permite observar condiciones que facilitan o frenan la adopción. Por ejemplo, un negocio puede tener un smartphone, pero no necesariamente contar con hábitos de uso orientados a la operación (orden, seguridad básica, respaldo de información). O puede existir disposición a aceptar pagos digitales, pero persistir la percepción de que “complica” o “quita tiempo” en horas pico.
Además, medir necesidades abre la puerta a intervenciones más finas: capacitación específica, materiales prácticos, acompañamiento en sitio y promoción de herramientas concretas. En otras palabras, la encuesta funciona como diagnóstico para evitar políticas de “talla única” en un universo heterogéneo de microcomercios.
En el fondo, la evaluación reconoce una realidad: digitalizar pagos no es solo habilitar un canal, sino construir confianza y rutina. Y eso se logra mejor cuando se entiende, con evidencia, qué está pasando detrás del mostrador.
Aportes de la encuesta ATDT
Qué aporta una encuesta como la de ATDT (883 negocios) al debate
- No solo mide “si existe” un método de cobro, sino si el negocio se siente capaz de usarlo sin frenar la operación.
- Captura fricciones típicas de mostrador: confirmación del pago, fallas de conectividad, tiempos en hora pico y conciliación al cierre.
- Ayuda a segmentar apoyos: no necesita lo mismo quien ya cobra con QR que quien apenas está aprendiendo a verificar una transferencia.
Paso 5: Capacitación y acompañamiento para negocios familiares
La adopción de pagos digitales suele fallar no por falta de oferta, sino por falta de acompañamiento. Por eso, el informe destaca actividades de capacitación y acompañamiento realizadas mediante la Red de Mercaditos Solidarios y la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo (Concanaco-Servytur). La idea es llevar la digitalización a un terreno práctico: que el comerciante aprenda a usar herramientas, resolver dudas y sostener el cambio en el tiempo.
En este esfuerzo, se promueven CoDi y DiMo, sistemas de pagos digitales desarrollados por el Banco de México y vinculados con SPEI, que permiten realizar transferencias electrónicas de forma rápida desde el celular.
En la práctica, se trata de alternativas para cobrar con el teléfono y confirmar transferencias electrónicas sin depender únicamente del efectivo, siempre que el negocio cuente con las condiciones operativas para usarlas en el mostrador. Para una tiendita, la promesa es clara: cobrar sin depender del efectivo y sin requerir necesariamente infraestructura compleja, siempre que el proceso sea entendible y confiable.
La capacitación también se conecta con un programa más amplio: en junio de 2025 se puso en marcha “Impulsa tu Mipyme: Formación para el Futuro”, que contempló 60,000 becas para cursos y certificaciones relacionadas con habilidades empresariales, financieras y digitales. Aunque no se limita a pagos, este tipo de formación es parte del “piso” que necesita un negocio familiar para aprovechar herramientas digitales sin sentirse rebasado.
En la práctica, acompañar significa traducir conceptos a rutinas: cómo iniciar un cobro, cómo verificarlo, cómo registrar la venta y cómo actuar ante errores comunes. También significa reducir el miedo a “equivocarse” y perder dinero, una preocupación frecuente cuando se pasa del efectivo —tangible e inmediato— a lo digital.
La digitalización, vista así, es menos un salto tecnológico y más un proceso de aprendizaje. Y en microcomercios, donde el dueño suele hacer de todo, el tiempo y la claridad son tan importantes como la herramienta misma.
Acompañamiento práctico en cobros seguros
Acompañamiento que sí se siente útil (y en qué suele fallar)
- Sesión 1 (mostrador): practicar 3 cobros reales (uno por QR/transferencia, uno con confirmación lenta y uno con “falla” simulada) y definir qué decirle al cliente.
- Sesión 2 (cierre): hacer una conciliación guiada (ventas del día vs. movimientos en la app/banca) y dejar una plantilla simple de registro.
- Sesión 3 (seguridad básica): activar bloqueo del teléfono, revisar notificaciones y acordar una regla: “no entregar producto hasta ver el movimiento en la app”.
Errores comunes que el acompañamiento debe prevenir:
- Confiarse en capturas de pantalla como “comprobante”.
- No tener un plan B cuando se cae la señal.
- No conciliar y descubrir diferencias días después.
Paso 6: Promoción de sistemas de pagos digitales
La promoción en tienditas no ocurre en el vacío: se apoya en infraestructura y en la evolución de instituciones que también están migrando a lo digital. Un ejemplo es la Financiera para el Bienestar (Finabien), organismo público que ofrece servicios financieros básicos —ahorro, crédito, remesas y otros— y que ha trabajado en la modernización de su infraestructura tecnológica.
Finabien reportó la actualización de su sistema bancario y el desarrollo de un módulo de crédito digital dirigido a personas no bancarizadas. Este proyecto fue reconocido en junio de 2025 con el Premio al Futuro del Gobierno, otorgado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). Además, el organismo informó avances en pagos digitales y remesas, así como la actualización de su marco normativo para facilitar operaciones con medios electrónicos.
¿Por qué importa esto para las tienditas? Porque la promoción de sistemas como CoDi y DiMo requiere un entorno donde el dinero digital circule con normalidad: que existan canales para recibir, mover y usar esos recursos sin fricción. Si el pequeño comercio cobra digital pero luego enfrenta obstáculos para disponer del dinero o para operar con claridad, el incentivo se debilita.
La promoción, por tanto, no es solo comunicación (“acepta pagos digitales”), sino construcción de condiciones: herramientas accesibles, reglas claras, soporte y una experiencia que funcione en el día a día. El objetivo final es que el pago digital no sea un evento excepcional, sino un hábito sostenible para millones de personas que todavía realizan gran parte de sus compras en efectivo.
| Opción de cobro | Qué es (en mostrador) | Lo que suele funcionar bien | Fricciones típicas / trade-offs | Mejor para… |
|---|---|---|---|---|
| CoDi (Banxico, vía SPEI) | Cobro con QR desde el celular | No requiere terminal; útil para tickets bajos si el cliente ya lo usa | Depende de que cliente y comercio sepan confirmar; si hay mala señal, puede sentirse “lento” | Tienditas que quieren empezar con bajo costo y clientes con banca móvil |
| DiMo (Banxico, vía SPEI) | Transferencia usando número de celular (según configuración del banco) | Puede ser rápido si ambos ya lo tienen activo | Confusión si el cliente no lo tiene habilitado; verificación sigue siendo clave | Cobros entre personas/cliente frecuente que ya paga por transferencia |
| Terminal (tarjeta) | Cobro con tarjeta física o contactless | Familiar para muchos clientes; confirmación inmediata en el dispositivo | Comisiones y renta (según proveedor); requiere energía/señal; más “aparato” en caja | Zonas con clientes que pagan con tarjeta y flujo constante |
| QR de billetera/proveedor (no necesariamente CoDi) | QR propio de una app/proveedor | Puede integrarse con promociones y reportes del proveedor | Depende del ecosistema de esa app; conciliación puede variar | Negocios que ya usan una app específica y quieren sumar cobros rápido |
La digitalización de las tienditas en México: un camino hacia el futuro
1. La importancia de la digitalización en el comercio local
La digitalización de las tienditas se ha convertido en una pieza del rompecabezas económico: no solo por modernizar el cobro, sino por lo que habilita alrededor. Cuando un negocio familiar incorpora pagos digitales, abre la puerta a operar con más herramientas, a ordenar procesos y a integrarse —aunque sea parcialmente— a un ecosistema donde el dinero se mueve cada vez más por vías electrónicas.
El avance reportado de negocios digitalizados en menos de un año muestra que hay tracción. Pero también subraya una realidad: el comercio local no cambia de la noche a la mañana. La tiendita es un espacio de confianza y rutina; cualquier innovación debe adaptarse a esa lógica para prosperar.
2. Estrategias para la adopción de pagos digitales
La experiencia de 2025–2026 sugiere tres palancas: programas específicos (como Crece tu Mipyme con pagos digitales), diagnóstico (como la encuesta de la ATDT a 883 negocios) y acompañamiento (vía redes y cámaras empresariales). En conjunto, estas piezas apuntan a reducir la distancia entre “tener la opción” y “usarla bien”.
Promover CoDi y DiMo como herramientas vinculadas a SPEI también refleja una apuesta por soluciones que puedan operar desde el celular, un punto clave para microcomercios que buscan simplicidad. La adopción, al final, depende de que el cobro sea rápido, verificable y fácil de explicar al cliente.
3. Retos y oportunidades en el proceso de digitalización
El reto principal es convertir la infraestructura y los programas en uso cotidiano. Digitalizar no es solo sumar comercios a una estadística: es lograr que el método se use en el mostrador, en horas pico, con clientes diversos y sin fricciones. Para eso, el diagnóstico y la capacitación son tan importantes como la tecnología.
La oportunidad es clara: si el cobro digital se vuelve habitual, el pequeño comercio gana alternativas y resiliencia. Pero el camino exige continuidad: medir barreras, ajustar apoyos y sostener el acompañamiento para que la digitalización no se quede en una terminal instalada o en un QR pegado, sino en una práctica que realmente funcione para el negocio familiar mexicano.
Señales de madurez 2025–2026
Qué seguir mirando después del “casi un millón” (señales de madurez 2025–2026)
- Uso recurrente: no solo cuántos negocios “ya pueden”, sino cuántos cobran digital todos los días.
- Calidad operativa: tiempos de confirmación, incidencias por señal y qué tan fácil es conciliar al cierre.
- Mezcla de métodos: qué proporción se va a CoDi/DiMo vs. terminal/otros QR, y en qué tipos de tiendita.
- Capacitación efectiva: si el acompañamiento reduce errores repetidos (entrega sin confirmación, diferencias en caja, abandono del método).
En PAGORALIA seguimos estos cambios desde la óptica del checkout y la operación diaria del comercio en México: qué tan fácil es cobrar, confirmar y conciliar, y qué condiciones hacen que la adopción sea sostenible.
Este texto se basa en información pública disponible al momento de su redacción y se centra en el periodo septiembre de 2025–junio de 2026, con acciones descritas en 2025–2026. “Digitalizar” puede abarcar modalidades distintas (QR, transferencias o terminal), por lo que el impacto real depende del uso cotidiano y de la conciliación en cada negocio. Programas, cifras y herramientas pueden cambiar conforme se publiquen nuevas actualizaciones.

Transformando digitalmente a PYMEs en Latinoamérica con soluciones de pagos digitales. Con más de 20 años de experiencia liderando proyectos en innovación financiera y tecnología. “Wanna Be” escritor de tecnología y tendencias de negocios.

