Tabla de contenidos
- 1. Broxel impulsa pagos digitales en pequeñas empresas
- 2. Broxel lanza Tap to Pay para pagos digitales en México
- 3. Impacto de la digitalización en micro y pequeñas empresas
- 3.1 Incremento en ingresos tras adoptar pagos digitales
- 3.2 Resultados del programa ‘Crece tu mipyme con pagos digitales’
- 4. Desafíos en la aceptación de pagos con tarjeta en México
- 4.1 Porcentaje de empresas que aún no aceptan tarjetas
- 4.2 Oportunidades en el mercado de pagos digitales
- 5. Tecnología SoftPOS y su papel en la adquirencia móvil
- 6. El futuro de los pagos digitales en México
- 6.1 Proyecciones de uso de pagos digitales para 2027
- 6.2 Evolución de la infraestructura de pagos
- 7. La transformación de la adquirencia móvil en México
- 7.1 Un futuro digital para los pequeños negocios
Broxel impulsa pagos digitales en pequeñas empresas
- Broxel incorporó Tap to Pay a su plataforma de adquirencia para cobrar con un teléfono Android sin hardware adicional.
- La solución opera con Visa, Mastercard, Carnet y American Express.
- Un estudio de Visa reportó que 3 de cada 4 micro y pequeñas empresas que adoptaron pagos digitales vieron +22% de ingresos mensuales en promedio.
- Aun así, más de la mitad de las pymes en México no acepta tarjeta, pese a 10,600 millones de transacciones electrónicas en 2025.
Impacto de pagos digitales en pymes
- +22% de ingresos mensuales (promedio): reportado por un estudio de Visa en micro y pequeñas empresas que adoptaron pagos digitales.
- +68% en ventas con tarjeta (promedio): reportado por el programa federal “Crece tu mipyme con pagos digitales” entre el primer y último mes registrado.
- 10,600 millones de transacciones electrónicas (2025): volumen que sugiere una demanda ya activa por pagos digitales.
- >50% de pymes sin aceptación de tarjeta: el “hueco” de infraestructura está del lado del comercio, no solo del consumidor.
Broxel lanza Tap to Pay para pagos digitales en México
Ciudad de México, junio de 2026. La adquirencia móvil entra en una fase de madurez: ya no se trata solo de que el consumidor pague digitalmente, sino de que el comercio —especialmente el pequeño— pueda aceptar esos pagos sin fricción. En ese contexto, Broxel incorporó Tap to Pay a su plataforma, habilitando que un smartphone Android funcione como herramienta de cobro con tarjeta, sin requerir una terminal física adicional.
La funcionalidad se apoya en Broxel Adquirente, la vertical especializada de la compañía para el procesamiento de pagos con Visa, Mastercard, Carnet y American Express en canales físicos y digitales. Es decir, la propuesta se centra en habilitar aceptación dentro de esas redes, integrando el cobro físico y digital en una misma infraestructura. La apuesta, más allá del “nuevo método”, es de infraestructura: acercar a comercios, emprendedores, agregadores e integradores a una plataforma que se adapte a necesidades distintas, con acompañamiento especializado, esquemas de precios personalizados y una oferta modular de servicios financieros.
En el fondo, Tap to Pay busca resolver una barrera histórica: el costo y la logística del hardware. Si el teléfono ya está en el mostrador, la promesa es convertirlo en punto de aceptación y acelerar la digitalización de la operación cotidiana.
En la práctica, este enfoque se conoce como SoftPOS: una terminal de pago basada en software que aprovecha el NFC del teléfono para aceptar pagos sin un dispositivo adicional.
Cobro Contactless en Cinco Pasos
1) Verifica el teléfono: que sea Android y tenga NFC activado.
2) Abre la app de adquirencia: ingresa el monto y confirma el cobro.
3) El cliente acerca su tarjeta o wallet: realiza el “tap” sobre el teléfono del comercio.
4) Autorización y confirmación: la app muestra si el pago fue aprobado y genera el comprobante.
5) Cierre operativo: revisa ventas del día y conciliación/depósitos desde la misma plataforma.
Checkpoint útil: si el “tap” falla de forma recurrente, suele deberse a NFC desactivado, funda/carcasa que bloquea la antena o a que el medio de pago no es contactless.“México cuenta con millones de consumidores que ya utilizan herramientas digitales para transferir dinero, comprar en línea y realizar pagos electrónicos. El siguiente desafío es acercar esa misma capacidad tecnológica a los pequeños comercios.”
Gustavo Gutiérrez, CEO de Broxel.
Impacto de la digitalización en micro y pequeñas empresas
La digitalización de pagos se ha convertido en un motor de crecimiento para micro y pequeños negocios: no solo habilita la aceptación de tarjetas, también empuja mejoras operativas. En la práctica, incorporar medios electrónicos puede traducirse en más ventas, mejor control financiero y nuevas oportunidades para escalar, especialmente en negocios que antes dependían casi por completo del efectivo.
El cambio también tiene un componente de mercado: en 2025 se registraron más de 10,600 millones de transacciones con medios de pago electrónicos. Esa cifra sugiere que el reto ya no está únicamente del lado de la demanda; hay consumidores listos para pagar de forma digital. El desafío es que esa capacidad llegue al “último eslabón” de la cadena comercial con soluciones simples, accesibles y rentables.
En ese sentido, herramientas como Tap to Pay se insertan en una transición más amplia: durante años, la industria se enfocó en digitalizar al usuario; ahora el foco se desplaza a digitalizar la aceptación en millones de comercios que aún operan principalmente en efectivo.
Interpretar impactos sin confundir métricas
Cómo leer los impactos sin confundir métricas:
- “Ingresos mensuales” (+22%): suele referirse al total que entra al negocio (todas las formas de pago). En el artículo, este dato se atribuye a un estudio de Visa.
- “Ventas con tarjeta” (+68%): mide solo el canal tarjeta; puede crecer rápido desde una base baja cuando el comercio recién habilita aceptación. Aquí se atribuye al programa federal “Crece tu mipyme con pagos digitales”.
- Interpretación responsable: estos resultados son consistentes con que aceptar pagos digitales reduce fricción y evita ventas perdidas, pero por sí solos no prueban que el pago digital sea la única causa (también influyen ubicación, temporada, mix de clientes y ejecución del negocio).
- Uso práctico: toma estas cifras como referencia para dimensionar oportunidad y compara contra tu propio antes/después (ticket promedio, número de transacciones, porcentaje de ventas en efectivo vs tarjeta).
Incremento en ingresos tras adoptar pagos digitales
Un dato ilustra el incentivo económico: un estudio de Visa encontró que tres de cada cuatro micro y pequeñas empresas mexicanas que adoptaron pagos digitales registraron un incremento promedio del 22% en sus ingresos mensuales. En este artículo, las cifras de impacto en ingresos y ventas se citan en ese marco: el estudio de Visa y el programa federal “Crece tu mipyme con pagos digitales”. El hallazgo apunta a un efecto directo en el flujo de ventas cuando el negocio deja de depender de un solo medio de pago.
Ese aumento no necesariamente proviene de un único factor, sino de una combinación: menos ventas perdidas por falta de cambio o por clientes sin efectivo, mayor conveniencia para el comprador y una operación más ordenada al registrar transacciones electrónicas. Además, la aceptación digital puede abrir la puerta a clientes que prefieren experiencias más ágiles y “sin contacto”, especialmente en zonas urbanas donde el uso de wallets y pagos contactless se ha normalizado.
La lectura para el pequeño comercio es clara: aceptar pagos digitales no es solo “sumar tarjetas”, sino ampliar el rango de clientes y reducir fricciones en el cobro.
Resultados del programa ‘Crece tu mipyme con pagos digitales’
El impulso también ha venido desde iniciativas públicas. El programa federal “Crece tu mipyme con pagos digitales” reportó que los comercios incorporados incrementaron en promedio 68% sus ventas con tarjeta entre su primer y último mes de operación registrado.
El dato es relevante por dos motivos. Primero, porque sugiere que, una vez habilitada la aceptación, el uso puede crecer rápidamente conforme el cliente identifica el nuevo canal de pago. Segundo, porque refuerza la idea de que la digitalización de pagos no es un cambio marginal: puede modificar la mezcla de ventas y acelerar la formalización operativa del negocio.
En conjunto, estos resultados alimentan una narrativa de “segunda ola” de inclusión financiera: no solo cuentas y transferencias para personas, sino infraestructura de cobro para comercios de menor escala.
Desafíos en la aceptación de pagos con tarjeta en México
Pese al avance, la brecha sigue siendo grande. La oportunidad se explica con una tensión: por un lado, el volumen de pagos electrónicos crece; por el otro, una parte significativa de las pymes todavía no acepta tarjeta. Esto crea un desajuste entre lo que el consumidor ya hace y lo que el comercio aún puede recibir.
La discusión, entonces, se mueve del “si” al “cómo”: cómo llevar infraestructura de aceptación al último tramo del comercio de forma simple, accesible y rentable. En ese punto, la adquirencia móvil y el modelo SoftPOS prometen reducir barreras, pero no eliminan todos los retos: persisten dudas operativas, costos percibidos y necesidades de acompañamiento para integrar el cobro digital al día a día.
Además, el efectivo sigue presente en transacciones cotidianas, sobre todo fuera de grandes ciudades. La transición hacia un ecosistema menos dependiente del efectivo será desigual, y el éxito dependerá de que las soluciones se adapten a realidades distintas.
Límites y beneficios de SoftPOS
Barreras típicas (y qué tanto ayuda SoftPOS):
- Costo total (comisiones/contracargos/operación): SoftPOS puede reducir inversión inicial en hardware, pero no elimina comisiones ni la necesidad de administrar devoluciones/contracargos.
- Conectividad y continuidad operativa: el cobro depende de batería, señal y datos; SoftPOS simplifica el equipo, pero el riesgo de interrupción sigue.
- Confianza y capacitación: muchos comercios temen “cargos no reconocidos” o no saben conciliar; aquí pesa más el acompañamiento que la tecnología.
- Compatibilidad del cliente: Tap to Pay funciona mejor con contactless (tarjeta o wallet). Si el cliente solo trae efectivo o tarjeta sin contactless, la solución no cubre ese caso.
- Orden administrativo: digitalizar cobros ayuda a registrar ventas, pero exige disciplina: cortes, conciliación y control de inventario.
Porcentaje de empresas que aún no aceptan tarjetas
El dato central del rezago: más de la mitad de las pequeñas y medianas empresas en México aún no acepta pagos con tarjeta. Esto ocurre a pesar del volumen de transacciones con medios de pago electrónicos durante 2025.
La implicación es directa: hay ventas potenciales que se pierden o se desvían hacia comercios que sí aceptan pagos electrónicos. En sectores de alta rotación —donde la decisión de compra es inmediata— la falta de aceptación puede convertirse en una desventaja competitiva.
En este escenario, la barrera ya no es convencer al usuario de pagar digitalmente, sino habilitar al comercio para cobrar sin sumar complejidad ni inversión inicial elevada.
Oportunidades en el mercado de pagos digitales
La oportunidad se amplifica con proyecciones de adopción: estimaciones de la industria apuntan a que para 2027 más de 21 millones de personas utilizarán pagos digitales en puntos de venta. Si el consumidor se mueve hacia experiencias más ágiles y conectadas, el comercio que no se adapte corre el riesgo de quedarse fuera de una parte creciente del gasto.
Aquí es donde soluciones como Tap to Pay se vuelven estratégicas: al reducir la dependencia de hardware, pueden acelerar el despliegue de aceptación en comercios pequeños, emprendedores y negocios con operación móvil.
La competencia, en este nuevo mapa, no se limita a quién procesa más transacciones, sino a quién logra llevar infraestructura financiera al comercio más pequeño, con modelos de servicio y precios que hagan viable la adopción.
Tecnología SoftPOS y su papel en la adquirencia móvil
La tecnología SoftPOS (software point-of-sale) está redefiniendo la adquirencia móvil al convertir un teléfono inteligente en una terminal de pago mediante NFC. En términos prácticos, esto elimina una de las barreras más citadas para aceptar pagos electrónicos: la necesidad de hardware especializado.
Términos clave de pagos digitales
Glosario rápido para seguir la conversación:
- Adquirencia (acquiring): la infraestructura que permite a un comercio aceptar pagos con tarjeta/wallet y recibir la liquidación.
- SoftPOS: “terminal” de cobro en software; el teléfono hace el rol de POS.
- NFC: tecnología de corto alcance que habilita pagos contactless (acercar y pagar).
- Tap to Pay: implementación de SoftPOS donde el cliente toca con su tarjeta o wallet el teléfono del comercio.
- Redes (Visa/Mastercard/Carnet/AmEx): esquemas que enrutan y autorizan transacciones; la adquirencia se integra para procesarlas.
En el caso de Broxel, Tap to Pay se integra dentro de su plataforma de adquirencia y se presenta como una extensión de capacidades ya existentes: procesamiento para las principales redes, en canales físicos y digitales. La diferencia es el punto de entrada: el dispositivo cotidiano del negocio se vuelve el centro de cobro.
La promesa operativa es simplificación: menos logística de instalación, menos dependencia de equipos y una ruta más rápida para que comercios, agregadores e integradores habiliten aceptación. En un país donde millones de negocios aún operan principalmente en efectivo, SoftPOS funciona como puente entre la infraestructura financiera existente y el comercio de menor escala.
El futuro de los pagos digitales en México
El futuro inmediato se perfila como una carrera por cobertura: no solo crecer en usuarios, sino en puntos de aceptación. La discusión ya no gira en torno a si México adoptará pagos digitales, sino a la velocidad con la que la transformación alcanzará a los comercios que todavía están fuera del ecosistema electrónico.
Dos tendencias se cruzan: el crecimiento del pago digital en punto de venta y la expansión del comercio electrónico a tasas de doble dígito, mientras el efectivo pierde participación en transacciones cotidianas conforme los consumidores demandan experiencias más ágiles y seguras.
En ese marco, la adquirencia móvil se vuelve una pieza de infraestructura: si cada teléfono puede ser un punto de cobro, el mercado se redefine por la capacidad de desplegar aceptación con bajo costo, acompañamiento y modelos flexibles.
| Tendencia (2026–2027) | Qué significa para comercios (especialmente pequeños) |
|---|---|
| Más de 21 millones de personas usando pagos digitales en punto de venta para 2027 (estimación de industria) | Mayor probabilidad de que el cliente pregunte “¿aceptas tarjeta/contactless?”; no aceptar puede traducirse en ventas perdidas. |
| E-commerce creciendo a tasas de doble dígito | Presión por ofrecer cobros conectados entre físico y digital (links de pago, tienda en línea, entregas). |
| Menor participación del efectivo en transacciones cotidianas | Menos dependencia de efectivo reduce manejo de caja, pero exige conciliación y control de depósitos. |
| SoftPOS/Tap to Pay como “nuevo estándar” de entrada | Baja la barrera de hardware, pero sube la importancia de operación: conectividad, capacitación y soporte. |
Proyecciones de uso de pagos digitales para 2027
Las estimaciones de la industria señalan que para 2027 más de 21 millones de personas utilizarán pagos digitales en puntos de venta (como se mencionó antes). Este dato funciona como termómetro de demanda: el usuario ya está migrando hacia experiencias de pago electrónicas en el comercio físico.
Para los negocios, la implicación es estratégica: aceptar pagos digitales deja de ser un “extra” y se convierte en un requisito para competir por una base de clientes que crece. En paralelo, el comercio electrónico mantiene su expansión a tasas de doble dígito, reforzando la expectativa de pagos conectados entre canales.
La oportunidad, por tanto, no solo está en sumar transacciones, sino en integrar al pequeño comercio a un flujo de pagos que ya es masivo.
Evolución de la infraestructura de pagos
La infraestructura existe, pero el reto es hacerla accesible. En la última década, el foco estuvo en digitalizar al consumidor; la siguiente etapa consiste en digitalizar la aceptación para millones de pequeños negocios. Ahí, soluciones como Tap to Pay apuntan a un cambio de paradigma: llevar la adquirencia al dispositivo que el comercio ya usa todos los días.
Broxel se posiciona desde la infraestructura: procesa pagos para instituciones públicas y privadas en México y extiende esas capacidades hacia el comercio de menor escala con Tap to Pay. Si el efectivo sigue disminuyendo en participación, la presión competitiva aumentará para que más negocios adopten aceptación electrónica.
En ese escenario, la ventaja estará en quién logre desplegar aceptación de forma simple, rentable y con soporte para operar.
La transformación de la adquirencia móvil en México
Un futuro digital para los pequeños negocios
La adquirencia móvil está dejando de ser una alternativa para convertirse en un camino principal de digitalización. Con Tap to Pay, Broxel apuesta por reducir fricciones: convertir un Android en herramienta de cobro y acercar infraestructura de aceptación a comercios que antes dependían del efectivo o de soluciones con hardware.
Los datos disponibles refuerzan el incentivo: adopción de pagos digitales asociada a incrementos de ingresos (22% promedio en el estudio de Visa) y programas que reportan crecimientos relevantes en ventas con tarjeta (68% en “Crece tu mipyme con pagos digitales”). En conjunto, el mensaje es que la aceptación electrónica puede impactar ventas y operación, no solo “modernizar” el cobro.
Retos y oportunidades en el camino hacia la digitalización
El reto estructural sigue siendo la cobertura: más de la mitad de las pymes no acepta tarjeta, pese al volumen de transacciones electrónicas en 2025. La oportunidad está en cerrar esa brecha con soluciones que reduzcan costos y complejidad, como SoftPOS, y con modelos de acompañamiento que ayuden a integrar el cobro digital a la rutina del negocio.
Si la siguiente etapa de la digitalización financiera consiste en convertir cada smartphone en un punto de aceptación, la competencia se moverá hacia el “último comercio”: quien logre llevar infraestructura financiera a ese nivel —de forma accesible y rentable— tendrá una ventaja decisiva en el mercado mexicano de pagos.
Este análisis se elaboró desde el enfoque editorial de PAGORALIA, centrado en cómo la infraestructura de cobro (adquirencia, SoftPOS y aceptación en punto de venta) impacta la operación diaria de comercios, emprendedores y pymes en México.
Las cifras citadas (p. ej., 22% y 68%) se basan en información pública atribuida a Visa y a un programa federal, y deben interpretarse como resultados observados en esos contextos específicos. Las proyecciones hacia 2027 son estimaciones de la industria disponibles públicamente al momento de escribir y pueden variar con el tiempo. La adopción real en cada negocio puede diferir según ubicación, conectividad, perfil de clientes y ejecución operativa.

Transformando digitalmente a PYMEs en Latinoamérica con soluciones de pagos digitales. Con más de 20 años de experiencia liderando proyectos en innovación financiera y tecnología. “Wanna Be” escritor de tecnología y tendencias de negocios.

