Tabla de contenidos
- 1. Broxel impulsa pagos digitales en pequeñas empresas
- 2. Paso 1: Broxel incorpora Tap to Pay en su plataforma
- 3. Paso 2: Beneficios de la digitalización de pagos para micro y pequeñas empresas
- 3.1 Estudio de Visa sobre ingresos
- 3.2 Resultados del programa ‘Crece tu mipyme con pagos digitales’
- 4. Paso 3: Desafíos en la aceptación de pagos con tarjeta en México
- 4.1 Estadísticas sobre la aceptación de pagos
- 4.2 Transacciones electrónicas en 2025
- 5. Paso 4: La tecnología SoftPOS y su impacto en la adquirencia móvil
- 6. Paso 5: La evolución del ecosistema de pagos digitales en México
- 7. Conclusiones sobre la adquirencia móvil en México para 2026
- 7.1 Impacto de la digitalización en los pequeños negocios
- 7.2 Desafíos regulatorios y su efecto en la adopción de pagos móviles
Broxel impulsa pagos digitales en pequeñas empresas
- Broxel incorporó Tap to Pay a su plataforma de adquirencia para cobrar con teléfonos Android sin hardware adicional.
- La vertical Broxel Adquirente procesa pagos con Visa, Mastercard, Carnet y American Express en canales físicos y digitales.
- La digitalización de pagos se asocia con más ingresos y ventas con tarjeta en micro y pequeñas empresas, según Visa y un programa federal.
- El reto: más de la mitad de las pymes aún no acepta tarjeta, pese a 10,600 millones de transacciones electrónicas en 2025.
Adquirencia móvil y Tap to Pay
- Qué es “adquirencia móvil”: servicios y tecnología para que un comercio acepte pagos con tarjeta desde un dispositivo móvil (por ejemplo, un smartphone), conectándose a un adquirente/procesador.
- Qué es Tap to Pay (en este contexto): convertir un teléfono Android con NFC en punto de cobro para pagos “sin contacto”, sin una terminal física adicional.
- Para quién aplica mejor: micro y pequeños comercios, emprendedores, repartidores, negocios con operación itinerante o con poco espacio/capital para hardware.
- Qué problema intenta resolver: bajar fricción de adopción (logística, costo y despliegue de terminales) para ampliar la aceptación donde el efectivo sigue dominando.
Paso 1: Broxel incorpora Tap to Pay en su plataforma
La adquirencia móvil en México está entrando en una fase de madurez: ya no se trata solo de que el consumidor tenga tarjeta o app, sino de que el comercio —especialmente el pequeño— pueda aceptar pagos electrónicos de forma simple. En ese contexto, Broxel incorporó Tap to Pay a su plataforma de adquirencia.
En la práctica, Tap to Pay se apoya en un enfoque tipo SoftPOS: usar el NFC del teléfono para aceptar pagos con tarjeta desde una app, sin una terminal dedicada.
La solución se impulsa desde Broxel Adquirente, la vertical especializada de la compañía para el procesamiento de pagos. El movimiento apunta a un segmento amplio: comercios, emprendedores, agregadores e integradores de pagos que buscan conectarse a infraestructura de aceptación sin la fricción de una terminal dedicada.
Más allá de “sumar una función”, la propuesta se presenta como un esquema de acompañamiento especializado, con precios personalizados y una oferta modular de servicios financieros. En términos operativos, la promesa es clara: simplificar la cobranza, ampliar métodos de pago y acelerar la digitalización desde un dispositivo que el negocio ya utiliza a diario.
En palabras del CEO de Broxel, Gustavo Gutiérrez, el desafío es llevar esa capacidad tecnológica al último eslabón: que la infraestructura existente sea accesible para cualquier negocio desde el teléfono.
Proceso de cobro con NFC
1) Requisitos mínimos: teléfono Android con NFC activo, app habilitada para cobro y una cuenta/alta con el adquirente.
2) Alta y configuración: registro del comercio, validación de datos y definición de condiciones operativas (por ejemplo, cómo se verá el nombre del comercio en el comprobante y a qué cuenta se liquidará).
3) Cobro en mostrador: el comercio ingresa el monto en la app y el cliente acerca su tarjeta/dispositivo “contactless” al teléfono.
4) Autorización: la transacción se envía para autorización; si no hay datos móviles, normalmente se requiere Wi‑Fi (punto típico de falla en campo).
5) Confirmación y comprobante: confirmación en pantalla y emisión/compartición del comprobante según la app.
6) Liquidación: el pago se refleja y se liquida conforme a las condiciones del adquirente (otro punto donde conviene revisar tiempos, cortes y conciliación).
Checkpoints rápidos:
- Si el teléfono no detecta la tarjeta: revisar NFC, funda/carcasa, y que el dispositivo sea compatible.
- Si hay rechazos: validar conectividad, monto, y que el comercio esté correctamente habilitado para ese tipo de transacción.
- Para operación diaria: definir un hábito de cierre/conciliación (ventas vs depósitos) para evitar “huecos” de caja.
Paso 2: Beneficios de la digitalización de pagos para micro y pequeñas empresas
La digitalización de pagos suele discutirse como una tendencia tecnológica, pero en el terreno de las micro y pequeñas empresas se vuelve una palanca de negocio. La evidencia citada en el sector apunta a que aceptar pagos electrónicos no solo agrega conveniencia: puede traducirse en más ventas, mejor control financiero y nuevas oportunidades de crecimiento.
El razonamiento es directo. Si el consumidor ya está listo para pagar con tarjeta o medios electrónicos, el comercio que no acepta esos métodos se arriesga a perder ventas por fricción en el momento de pago. En cambio, cuando la aceptación se vuelve más accesible —por ejemplo, al convertir un teléfono en punto de cobro— se reduce una barrera histórica: depender de hardware especializado.
Además, la digitalización tiende a ordenar la operación. Al registrar transacciones electrónicas, el negocio obtiene trazabilidad y una base para entender mejor su flujo de ingresos. En un país donde el efectivo sigue siendo relevante, el salto a pagos digitales también puede ser gradual: sumar aceptación de tarjeta en el punto de venta sin rehacer toda la operación.
La oportunidad, sin embargo, no es homogénea. Persisten brechas de conectividad y uso digital entre zonas urbanas y rurales, y entre distintos perfiles de negocio. Aun así, el mensaje de fondo es que la aceptación electrónica se está moviendo hacia modelos más simples, con menos fricción y más adaptados a la realidad del pequeño comercio.
| Hallazgo citado | Qué mide exactamente | Resultado reportado | Cómo interpretarlo en un negocio pequeño |
|---|---|---|---|
| Estudio de Visa | Cambio en ingresos mensuales en micro y pequeñas empresas que adoptaron pagos digitales | +22% promedio; 3 de cada 4 reportaron incremento | Señal de impacto potencial en ventas totales, pero no es automático: depende de giro, ubicación y cuánto “se perdía” por no aceptar tarjeta. |
| Programa federal “Crece tu mipyme con pagos digitales” | Cambio en ventas con tarjeta entre el primer y último mes registrado | +68% promedio | Indica que el canal tarjeta puede crecer rápido una vez habilitado; no equivale necesariamente a +68% en ventas totales. |
Estudio de Visa sobre ingresos
Un dato citado con frecuencia en el debate sobre adopción es el impacto en ingresos. Un estudio de Visa encontró que tres de cada cuatro micro y pequeñas empresas mexicanas que adoptaron pagos digitales registraron un incremento promedio del 22% en sus ingresos mensuales.
Como referencia, se trata de un promedio reportado para empresas que adoptaron pagos digitales; el resultado puede variar según giro, ubicación y mix de cobro.
El dato no describe un efecto automático ni universal, pero sí sugiere una correlación relevante: al habilitar pagos electrónicos, una parte importante de los negocios observa mejoras medibles. En la práctica, esto puede estar asociado a mayor conversión en el punto de venta (menos “no traigo efectivo”), a tickets más altos o a una experiencia de pago más ágil.
Para el ecosistema de adquirencia móvil, cifras como esta funcionan como argumento de valor: si el beneficio potencial es tangible, la discusión se desplaza de “si conviene” a “cómo implementarlo” sin elevar costos o complejidad.
Resultados del programa ‘Crece tu mipyme con pagos digitales’
El programa federal “Crece tu mipyme con pagos digitales” reportó que los comercios incorporados a la iniciativa incrementaron en promedio 68% sus ventas con tarjeta entre su primer y último mes de operación registrado.
El matiz es importante: el indicador se refiere a ventas con tarjeta, no necesariamente a ventas totales. Aun así, el salto sugiere que, una vez habilitada la aceptación, el canal electrónico puede crecer rápido dentro del mix de cobro del negocio.
En términos de política pública y estrategia de mercado, el resultado refuerza una idea: la adopción puede acelerarse cuando hay acompañamiento, herramientas claras y una ruta de implementación sencilla. En ese sentido, soluciones como Tap to Pay se alinean con el objetivo de bajar barreras de entrada y ampliar la infraestructura de aceptación hacia comercios que históricamente han operado en efectivo.
Paso 3: Desafíos en la aceptación de pagos con tarjeta en México
Si la demanda ya existe, ¿por qué la aceptación sigue rezagada? El propio diagnóstico del sector apunta a un cuello de botella: llevar infraestructura de aceptación al “último comercio” de manera simple, accesible y rentable. En otras palabras, el reto no es convencer al consumidor de pagar digitalmente, sino lograr que el pequeño negocio pueda cobrar así sin fricciones.
A esto se suman factores estructurales. Aunque México tiene alta conectividad móvil —con 158.9 millones de líneas activas y una teledensidad de 119.7%—, el uso de pagos móviles en compras cotidianas sigue siendo limitado según mediciones de inclusión financiera: solo 4.4% de adultos usa transferencias o apps para compras de hasta 500 pesos, y 7.6% para compras mayores.
También hay brechas territoriales: la penetración de internet es mayor en zonas urbanas (86.9%) que en rurales (68.5%). Para la adquirencia móvil, esto importa porque el teléfono puede ser terminal, pero depende de condiciones mínimas de conectividad y de hábitos digitales.
Finalmente, 2026 trae un elemento regulatorio con potencial de disrupción: el registro obligatorio de líneas móviles con CURP y una fecha límite que puede afectar el acceso a datos móviles, SMS y llamadas, canales que muchas apps usan para autenticación.
Confiabilidad y rentabilidad del cobro
- Costo total vs. “costo de entrada”: SoftPOS reduce hardware, pero el comercio sigue evaluando comisiones, contracargos, tiempos de depósito y soporte. Si el beneficio no se percibe rápido, la adopción se enfría.
- Conectividad (real, no teórica): un teléfono puede ser terminal, pero si el punto de venta depende de datos móviles inestables o Wi‑Fi intermitente, aparecen rechazos y fricción en hora pico.
- Hábitos del cliente y del comercio: aunque hay millones listos para pagar digitalmente, en compras pequeñas el efectivo sigue siendo “lo normal”; el cambio requiere repetición, señalización y confianza.
- Brecha urbano–rural: con menor penetración de internet en zonas rurales, la experiencia puede ser menos consistente; esto afecta tanto al cobro como a la conciliación diaria.
- Autenticación y continuidad operativa (CURP/SMS): si una línea se suspende por no registrarse, se puede perder acceso a SMS/llamadas/datos, lo que impacta verificaciones y operación de apps en momentos críticos.
Efecto práctico: el reto no es solo habilitar Tap to Pay, sino asegurar que el cobro sea confiable (conectividad + soporte) y que el modelo sea rentable (costos + tiempos de liquidación) para el comercio.
Estadísticas sobre la aceptación de pagos
La magnitud del rezago se resume en una cifra: más de la mitad de las pequeñas y medianas empresas en México aún no acepta pagos con tarjeta. Esto ocurre pese a que el consumidor ha incrementado su uso de medios electrónicos y a que la industria ha invertido durante años en digitalizar al usuario final.
La lectura para el mercado es doble. Por un lado, hay un espacio enorme de crecimiento para adquirentes, agregadores e integradores. Por otro, el desafío es de diseño de producto y modelo comercial: si el costo, la complejidad o la logística de una terminal tradicional frenan la adopción, la solución debe recortar esos puntos de fricción.
Ahí es donde la adquirencia móvil —y en particular el enfoque de “tu teléfono como terminal”— busca cambiar la ecuación: reducir dependencia de hardware y acercar la aceptación a negocios que operan con márgenes ajustados y procesos simples.
Transacciones electrónicas en 2025
La presión del lado de la demanda se refleja en el volumen: durante 2025, los consumidores realizaron más de 10,600 millones de transacciones con medios de pago electrónicos. El dato refuerza la idea de que el problema no es la falta de intención del usuario, sino la cobertura de aceptación en el comercio.
En la práctica, cada transacción electrónica potencial que no puede completarse en un pequeño negocio se convierte en una venta perdida o en una experiencia fragmentada (retiro de efectivo, transferencia alternativa, o abandono). Por eso, el debate se está moviendo hacia la capilaridad: cómo llevar aceptación a millones de puntos de venta de baja escala.
De cara a 2026 y 2027, el crecimiento esperado de usuarios de pagos digitales en puntos de venta —con estimaciones de industria que hablan de más de 21 millones de personas para 2027— eleva el costo de oportunidad de no aceptar pagos electrónicos.
Paso 4: La tecnología SoftPOS y su impacto en la adquirencia móvil
La tecnología SoftPOS es el habilitador detrás de esta nueva etapa: permite que una aplicación convierta un teléfono inteligente en terminal de pago mediante NFC, sin necesidad de un dispositivo dedicado. En el caso de Broxel, la posibilidad de usar su app como terminal con Tap to Pay apunta a eliminar una de las barreras más citadas para adoptar pagos electrónicos: el hardware especializado.
El impacto va más allá del “gadget”. SoftPOS redefine el modelo de adquirencia porque cambia la logística (menos inventario de terminales), acelera despliegues (activación más rápida) y puede facilitar pruebas o adopción gradual. Para un pequeño negocio, la propuesta es pragmática: cobrar con tarjeta desde el mismo dispositivo que ya usa para comunicarse, vender o administrar.
En el ecosistema, esto también abre espacio para agregadores e integradores que buscan conectar a comercios con infraestructura de aceptación sin fricción. Broxel plantea su oferta como modular y adaptable a necesidades específicas, con acompañamiento y esquemas de precio personalizados, lo que sugiere una estrategia para atender distintos tamaños y tipos de comercio.
La discusión, entonces, se desplaza: la competencia ya no es solo quién procesa más, sino quién logra llevar infraestructura al último punto de venta de forma rentable y sencilla.
Criterios clave para evaluar SoftPOS
Criterios prácticos para evaluar una implementación SoftPOS (más allá de “no requiere terminal”):
- Seguridad y cumplimiento: cómo se protege la transacción en el dispositivo (controles del sistema, app y flujo de pago) y qué restricciones existen por tipo de tarjeta/operación.
- Experiencia en caja (UX): velocidad de cobro, claridad de confirmación, manejo de rechazos y facilidad para emitir comprobante.
- Costos y rentabilidad: comisiones, costos por operación, soporte y el impacto de tiempos de liquidación en el flujo de efectivo.
- Despliegue y soporte: qué tan rápido se activa, qué tan fácil es capacitar al personal y qué pasa cuando el teléfono falla (batería, NFC, conectividad).
- Límites operativos: dependencia de conectividad, compatibilidad de dispositivos y escenarios donde el comercio podría seguir necesitando un POS tradicional.
Si SoftPOS gana en 3 de 5 criterios para el giro del negocio, suele ser una buena puerta de entrada; si falla en conectividad/soporte, el “sin hardware” puede volverse un costo oculto.
Paso 5: La evolución del ecosistema de pagos digitales en México
Durante la última década, la industria financiera concentró esfuerzos en digitalizar al consumidor: tarjetas, banca móvil, transferencias y compras en línea. La siguiente etapa —según el propio diagnóstico del sector— consiste en digitalizar la aceptación para millones de pequeños negocios que aún operan principalmente en efectivo.
Los indicadores de conectividad sostienen esa transición: México cuenta con alrededor de 110 millones de usuarios de internet, y 96.7% accede vía móvil. Además, la inclusión financiera muestra avances: la ENIF 2024 reporta que 80% de adultos tiene al menos un producto financiero formal y que 69.1% de los cuentahabientes usa apps para gestionar su cuenta. Sin embargo, el uso de pagos móviles para compras diarias sigue siendo bajo, lo que sugiere que la infraestructura y los hábitos de aceptación aún no alcanzan a toda la economía cotidiana.
En paralelo, el ecosistema enfrenta tensiones regulatorias y de confianza. El registro obligatorio de líneas móviles con CURP —con fecha límite al 30 de junio de 2026 y riesgo de suspensión— puede afectar autenticaciones por SMS y el acceso a datos móviles, elementos críticos para muchas experiencias de pago. A largo plazo, la medida busca mayor seguridad y trazabilidad, pero en el corto plazo puede generar fricción o exclusión si millones quedan desconectados.
En ese tablero, soluciones como Tap to Pay aparecen como una apuesta por acelerar la capilaridad: convertir cada teléfono en un punto de aceptación y empujar la digitalización hacia donde aún falta.
Señales clave del mercado 2024-2027
Línea de tiempo (señales clave para entender el “momento” del mercado):
- 2024: ENIF reporta avances de inclusión (80% con producto financiero; 69.1% usa apps), pero pagos móviles en compras diarias siguen bajos.
- 2025: se registran más de 10,600 millones de transacciones con medios de pago electrónicos (demanda activa).
- 30 de junio de 2026: fecha límite del registro de líneas móviles con CURP; el riesgo operativo es la suspensión de líneas y fricción en autenticaciones por SMS/datos.
- 2027 (estimación de industria): proyección de más de 21 millones de personas usando pagos digitales en puntos de venta; útil como brújula de tendencia, no como certeza.
Conclusiones sobre la adquirencia móvil en México para 2026
La adquirencia móvil en México está dejando de ser un nicho para convertirse en infraestructura básica del comercio. La incorporación de Tap to Pay por parte de Broxel sintetiza el cambio: si el teléfono puede ser terminal, la barrera de entrada para aceptar tarjeta se reduce y el foco se mueve a la implementación, el acompañamiento y la rentabilidad para el pequeño negocio.
Al mismo tiempo, el mercado no avanza en línea recta. Persisten brechas de conectividad y de uso de pagos móviles en compras cotidianas, y 2026 introduce un factor regulatorio que puede afectar el acceso a servicios móviles, con impacto indirecto en pagos y autenticaciones. El resultado probable es un escenario mixto: crecimiento por innovación, con fricciones puntuales por regulación y desigualdad digital.
Preparación clave para cobros 2026
Qué vigilar y preparar en 2026 (si cobras o habilitas cobro desde el teléfono):
- Conectividad en el punto de venta: tener plan B (Wi‑Fi estable o alternativa) para evitar rechazos en horas pico.
- Compatibilidad del dispositivo: Android con NFC y configuración correcta; definir qué pasa si el teléfono se queda sin batería o se daña.
- Conciliación y flujo de efectivo: revisar tiempos de liquidación, cortes y cómo se concilian ventas vs depósitos.
- Soporte y operación: quién atiende rechazos, devoluciones y dudas del cliente; qué canal responde más rápido.
- Autenticación (CURP/SMS): asegurar que la línea del negocio esté activa y registrada para no perder SMS/datos en momentos críticos.
- Adopción en clientes: señalización simple (“Aceptamos tarjeta / sin contacto”) y entrenamiento del personal para reducir fricción.
Impacto de la digitalización en los pequeños negocios
Los datos disponibles apuntan a beneficios concretos cuando el pequeño comercio adopta pagos digitales. Visa reportó incrementos promedio del 22% en ingresos mensuales entre quienes adoptaron, y el programa “Crece tu mipyme con pagos digitales” observó un aumento promedio del 68% en ventas con tarjeta entre el primer y último mes registrado.
En conjunto, estas cifras refuerzan una conclusión práctica: habilitar aceptación electrónica puede ampliar ventas y acelerar la formalización operativa del cobro, especialmente cuando la solución reduce fricción (sin hardware adicional) y se acompaña de esquemas adaptados al negocio.
Desafíos regulatorios y su efecto en la adopción de pagos móviles
El registro obligatorio de líneas móviles con CURP introduce un riesgo de disrupción: líneas no registradas pueden ser suspendidas, afectando llamadas, SMS y datos móviles. Dado que muchas apps financieras dependen de SMS o llamadas para verificación, el impacto puede sentirse en la continuidad de experiencias de pago y en la operación de comercios que cobran desde el teléfono.
A largo plazo, la política busca reducir fraude y mejorar trazabilidad, pero el equilibrio será delicado: si la implementación deja fuera a usuarios —en especial en segmentos vulnerables o zonas con menor conectividad—, la adopción de pagos móviles podría enfrentar un freno temporal. Para el ecosistema, el reto será sostener el avance de la aceptación digital sin perder inclusión ni confianza.
Este análisis se elaboró desde el enfoque editorial de PAGORALIA, centrado en cómo cambios de infraestructura, adopción y regulación impactan el checkout y la aceptación de pagos en comercios, emprendedores y pymes en México.
Las cifras y fechas citadas se basan en información públicamente disponible al momento de publicación y pueden variar conforme se actualicen mediciones, programas o reglas operativas. Algunas proyecciones (p. ej., hacia 2027) son estimaciones del sector para dimensionar tendencias y no garantizan resultados. El impacto real puede diferir según el giro, la conectividad, la operación diaria y el mix de cobro de cada negocio.

Transformando digitalmente a PYMEs en Latinoamérica con soluciones de pagos digitales. Con más de 20 años de experiencia liderando proyectos en innovación financiera y tecnología. “Wanna Be” escritor de tecnología y tendencias de negocios.

